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Los cocineros españoles de toda la vida coinciden: «Para que el caldo de pollo salga más sabroso, la clave está en dorar primero el pollo y las verduras en el horno»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Preparar un buen caldo de pollo parece una receta sencillo. En principio, sólo hay que agregar los ingredientes en una olla, cubrirlos con agua y dejar que se cocinen lentamente hasta obtener un líquido lleno de sabor y perfecto para los días fríos.

Sin embargo, el resultado no siempre es el esperado. Existen pequeños errores que pueden alterar considerablemente la elaboración, como añadir más agua de la necesaria o mantener una ebullición demasiado intensa. Según los expertos, estos detalles pueden parecer insignificantes, pero influyen directamente en el sabor, el aroma y la textura.

Cómo hacer un buen caldo casero

@veronicamchef10 CALDO CASERO 🍗 Una de las cosas que más me gusta de la cocina es hacer cosas de cero. Te ayuda muchísimo a entender cómo funciona la cocina, cada alimento, etc. estamos tan acostumbrados a comprar todo hecho (gazpachos, hummus, salsas, bollería industrial…) que siento que hay cero consciencia de dónde viene lo que comemos. Hacer en casa pan de masa madre, masa de pasta, caldos… es súper satisfactorio, rico y muchísimo más barato que si lo compramos ya hecho. Es como se ha hecho toda la vida, vaya. Y lo bueno de un caldo es que tardas nada en preparar todo y luego es cuestión de dejarlo a fuego bajo y ponerte a hacer tus cosas 🫶🏻 La diferencia entre un caldo o fondo claro y oscuro es el color. Y esto se consigue dorando (reacción de Maillard) tanto la verdura como la proteína que vayamos a usar. En este caso lo doramos todo bien al horno para que estos jugos y caramelizados se transfieran al caldo y tener ese color y sobre todo, sabor brutal 🔥 Fácil amigos! #caldo #soup #sopa #recetascaseras #recipes #chicken #chickensoup #cooking #food #cocina #parati #viral #foryou ♬ sonido original – Vero

«La clave de esta receta consiste en dorar bien todo al horno para que la verdura y el pollo coja color y se lo transfiera después a nuestro caldo, aparte que va a añadir mucho más sabor», explica Vero Gómez, cocinera y ex participante de MasterChef 10, en un vídeo publicado en sus redes sociales.

El primer paso consiste en trocear el pollo y reservar la carcasa y las alitas para elaborar el caldo. El resto de las piezas se pueden guardar para preparar otras recetas. A continuación, se pelan y se cortan las verduras en mirepoix, es decir, en dados pequeños o medianos. Se pueden utilizar ingredientes como zanahoria, cebolla, puerro y apio.

Una vez preparadas las verduras y el pollo, se colocan en una bandeja de horno y se asan hasta que adquieran un tono dorado. Este paso es fundamental, ya que potencia los aromas de los ingredientes y aporta mayor profundidad al sabor del caldo. Cuando estén bien dorados, se sacan del horno y se pasan a una cazuela grande junto con los jugos que hayan soltado durante el asado.

Después, se vierte un poco de vino blanco sobre la bandeja para desprender los restos caramelizados que hayan quedado adheridos. Este proceso, conocido como desglasado, permite aprovechar todo el sabor concentrado en la bandeja. El líquido obtenido se incorpora a la cazuela junto con el pollo y las verduras.

El siguiente paso consiste en añadir las especias y las hierbas aromáticas al gusto, como pimienta negra, laurel o tomillo. Se cubren todos los ingredientes con agua y se lleva la mezcla a ebullición. En ese momento, se reduce el fuego al mínimo y se deja cocinar durante unas tres o cuatro horas, manteniendo una cocción suave para que los sabores se integren poco a poco.

Para obtener un caldo más ligero, se puede dejar enfriar y guardarlo en la nevera. Cuando la grasa se solidifique en la superficie, bastará con retirarla con una cuchara. Así se consigue un resultado menos graso sin renunciar al sabor que aportan el pollo y las verduras. Por último, conviene aprovechar la carne que queda adherida a la carcasa y las alitas; una vez retirada cuidadosamente, se puede utilizar para preparar unas deliciosas croquetas caseras.

Croquetas caseras

Para preparar unas 20-25 croquetas caseras de pollo necesitas 250 gramos de pollo cocido y desmenuzado, 700 mililitros de leche, 70 gramos de mantequilla, 70 gramos de harina de trigo, media cebolla pequeña, dos huevos, pan rallado, sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada. También necesitarás abundante aceite para freírlas.

Pica la cebolla y sofríela en una sartén con la mantequilla hasta que esté tierna. Añade el pollo desmenuzado y, después, incorpora la harina, cocinándola durante unos minutos. Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una bechamel espesa y cremosa. Salpimienta y añade una pizca de nuez moscada. Extiende la masa en una fuente, cúbrela con film y déjala enfriar en la nevera durante varias horas. Forma las croquetas, pásalas por huevo batido y pan rallado y fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas. Retíralas y escúrrelas sobre papel absorbente.