Opinión

Lo del voto por correo en Madrid es raro, raro, raro

Hay datos que llevan a pensar que algo raro está pasando en el voto por correo en Madrid. Y no se trata de sembrar sospechas, sino de subrayar que hay cifras y porcentajes que no encajan en un escenario normal. O, por decirlo más claro: que es extraño. Raro, raro, raro. En los cinco mayores municipios de la Comunidad de Madrid gobernados por el PSOE, el porcentaje de voto por correo creció un 28% entre las elecciones municipales de 2019 y de 2023. Y, sin embargo, en los cinco mayores municipios gobernados por el PP, el crecimiento fue del 14%.

Exactamente la mitad. En Fuenlabrada, Getafe, Alcorcón, Parla y Coslada, gobernados por el PSOE en los dos últimos mandatos, se pasó de 11.094 solicitudes en mayo de 2019 a 14.249 en mayo de 2023. La proporción de electores que pidió votar por correo creció del 2,07% al 2,65% del censo. Por el contrario, en Madrid capital, Móstoles, Alcalá de Henares, Leganés y Torrejón de Ardoz, gobernados por el PP, las solicitudes pasaron de 108.086 a 123.255. Sin la capital, el aumento fue del 19%. En el conjunto de la región fue del 17,7%. Dicho de otro modo: en los municipios socialistas, el incremento del voto por correo fue sustancialmente mayor, con porcentajes de subidas espectaculares, como en Getafe, con un 44% o Fuenlabrada, 38%.

Y ese crecimiento, he aquí lo extraño, no respondió a un aumento de electores. El censo municipal de los cinco feudos socialistas apenas se movió: pasó de 540.163 a 541.838 inscritos, sólo un 0,3% más, frente al 2% regional. Y, sin embargo, las solicitudes de voto por correo en los municipios socialistas se dispararon. ¿Pura casualidad o gato encerrado? Desde luego, son datos llamativos. No es posible saber a quién fueron esos votos.

El artículo 88.2 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General obliga al presidente de mesa a introducir los sobres en la urna al cierre, de modo que se escrutan junto al voto presencial. El Congreso rechazó el pasado 23 de junio una proposición de Vox para contarlos por separado. Con las cifras en la mano, queda hacer un acto de fe o abrazarse a la sospecha. OKDIARIO, desde luego, visto cómo se las gasta el sanchismo, se abraza a la sospecha.