EMT Madrid

Arranca la mayor renovación eléctrica de EMT en Madrid: 120 nuevos autobuses y 114 puntos de recarga

EMT Madrid superará el 25% de flota eléctrica en 2027 con los nuevos vehículos de Irizar y Solaris

La inversión total en autobuses y pantógrafos supera los 92 millones de euros sin IVA

Los 114 pantógrafos de Sanchinarro contarán con 4,69 millones en financiación europea del fondo CEF

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La movilidad eléctrica en Madrid refuerza su apuesta con 120 nuevos autobuses eléctricos para la EMT y 114 puntos de recarga por pantógrafo en el Centro de Operaciones de Sanchinarro, en una inversión conjunta que supera los 92 millones de euros (sin IVA).

Dos actuaciones simultáneas que consolidan la transformación verde del transporte público de la capital y abren una nueva etapa en la descarbonización de sus calles.

Los nuevos vehículos se incorporarán a la flota de la Empresa Municipal de Transportes a lo largo de 2026 y el primer semestre de 2027, fruto de los dos últimos procedimientos de adjudicación convocados a finales de 2025. La EMT cuenta ya con 452 autobuses 100% eléctricos en servicio y, con esta ampliación, la red de movilidad de Madrid superará el 25% de flota eléctrica en 2027.

Tres fabricantes, tres centros

El lote de 90 autobuses estándar eléctricos ha recaído en dos fabricantes de primer nivel. La compañía vasca Irizar suministrará 50 unidades de su modelo ieBus por un importe de hasta 30,75 millones de euros (sin IVA), mientras que Mercedes-Benz (Daimler Buses) fabricará 40 unidades del modelo eCitaro por hasta 24,6 millones de euros (sin IVA). El montante total de este lote asciende a 55,35 millones de euros (sin IVA).

La distribución entre centros responde a una planificación estratégica de la movilidad en Madrid: los autobuses de Irizar se destinarán al Centro de Operaciones de Sanchinarro, los de Mercedes-Benz al de Fuencarral y los articulados al de Carabanchel. Cada instalación asume el tipo de vehículo que mejor encaja con sus rutas y su nueva infraestructura de recarga.

Pantógrafos para los autobuses eléctricos de la EMT Madrid.

Los primeros articulados eléctricos

La otra gran novedad de este paquete de renovación es la incorporación de 30 autobuses articulados eléctricos de 18 metros, los primeros de esta tipología en la historia de la flota municipal. La adjudicación ha recaído en la firma Solaris, con su modelo Urbino 18, por un precio de hasta 24 millones de euros (sin IVA).

Estos vehículos prestarán servicio en la línea 34 (Cibeles-Las Águilas), uno de los corredores de mayor demanda de la capital. La llegada de estos autobuses eléctricos articulados supone un paso clave en la descarbonización de las rutas más concurridas: por primera vez, la movilidad de cero emisiones llegará a trayectos de gran capacidad con vehículos de 18 metros.

Autonomía, garantías y criterios verdes

Los pliegos fijaron como condición indispensable la instalación de un dispositivo desfibrilador en cada vehículo. Además, los fabricantes debían indicar el porcentaje de materiales reciclados o de producción verde empleados en la fabricación, criterio incorporado como elemento de valoración para impulsar la sostenibilidad más allá de la simple electrificación.

Las prestaciones técnicas son exigentes: la autonomía mínima requerida es de 400 kilómetros para los autobuses estándar y de 320 kilómetros para los articulados. Las garantías contemplan un mínimo de tres años para aspectos generales, motores de tracción y electrónica de potencia, y de diez años para baterías, chasis y estructura del vehículo, tanto interior como exterior.

Sanchinarro se transforma

En paralelo a la renovación de la flota, la EMT acomete la transformación integral del Centro de Operaciones de Sanchinarro. Dedicado hasta ahora casi exclusivamente a los autobuses de gas, el recinto disponía de sólo 20 puntos de recarga eléctrica por enchufe convencional. Con la nueva actuación, ejecutada por la empresa adjudicataria Seranco, S.A.U. por un importe de 12,58 millones de euros (sin IVA), pasará a contar con 114 puntos de recarga por pantógrafo invertido.

Las obras, con un plazo estimado de 12 meses, incluyen la construcción de una marquesina en el extremo sur del recinto y las acometidas eléctricas necesarias para garantizar el suministro. El diseño incorpora sistemas avanzados de gestión inteligente de la recarga (smart charging), medidas de protección contra incendios específicas para autobuses eléctricos y sistemas de almacenamiento energético mediante baterías asociadas a una instalación fotovoltaica.

8 megavatios de potencia

El suministro eléctrico se articulará a través de una acometida principal de 8 megavatios (MW), complementada por un suministro de respaldo de 5 MW procedente de distintas subestaciones. Esta doble infraestructura garantiza la fiabilidad del sistema y la continuidad de la operativa del centro ante cualquier eventualidad.

El proyecto cuenta además con financiación europea procedente de los fondos CEF (Connecting Europe Facility o Mecanismo Conectar Europa), que aportarán 4,69 millones de euros para cubrir los costes de la infraestructura eléctrica, el equipamiento de recarga, la instalación fotovoltaica y la estructura de soporte del sistema.

Referente en movilidad eléctrica

La EMT Madrid dispone actualmente de 313 puntos de recarga eléctrica —250 de ellos por pantógrafo invertido— para los 452 autobuses 100% eléctricos de su flota. La empresa lleva más de tres años operando con flotas 100% limpias, y la transformación del Centro de Sanchinarro replica el modelo aplicado con éxito en los centros de Carabanchel y Fuencarral, posicionando a la EMT como referente nacional en descarbonización del transporte urbano.

Con la llegada de los 120 nuevos autobuses eléctricos y la puesta en marcha de la infraestructura de carga, Madrid avanza hacia una red de movilidad con una huella de CO₂ cada vez más reducida. La apuesta no se limita a sumar vehículos: abarca también la infraestructura que los sostiene, la financiación que los hace posibles y los estándares técnicos que garantizan su durabilidad durante décadas.