Impacto Ambiental

Alarma en Ceuta por el impacto ambiental de 4.000 bolsas diarias de plástico que Cruz Roja reparte a los ilegales

DAUBMA reclama la eliminación inmediata de las bolsas en el reparto diario de alimentos

Las miles de bolsas diarias contienen alimentos destinados a alimentar principalmente a los inmigrantes

El plástico repartido en El Trampolín amenaza al Parque Natural del Estrecho de Gibraltar

Más de 40 gaviotas intoxicadas en Ceuta con productos químicos usados por los inmigrantes en las playas

  • Antonio Quilis
  • Periodista especializado en información medioambiental desde hace más de 20 años y ahora director de OKGREEN en OKDIARIO. Anteriormente director de El Mundo Ecológico. Colaborador en temas de medioambiente, ecología y sostenibilidad en Cadena Ser.

La Asociación para la Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente (DAUBMA) mantendrá esta semana una reunión oficial con la coordinadora de Cruz Roja en Ceuta. 

La reunión, solicitada expresamente por la entidad ceutí, tiene el objetivo de abordar el impacto ambiental que está generando el reparto diario de alimentos en la playa del Trampolín. Durante más de un mes, Cruz Roja ha distribuido allí 4.000 bolsas de plástico cada día.

La cifra, según DAUBMA, supera de forma abrumadora cualquier recomendación internacional. La organización recuerda que Naciones Unidas fija en 90 bolsas al año el consumo razonable de una familia, un límite que la actual crisis migratoria en Ceuta multiplica varias decenas de veces cada jornada.

Una cifra que dispara las alarmas

Cada una de esas bolsas tarda entre 150 y 400 años en degradarse, según recuerda la asociación en su comunicado. Su acumulación afecta ya al litoral, al entorno terrestre y al ecosistema marino del Parque Natural del Estrecho de Gibraltar.

La fragmentación en microplásticos es, para DAUBMA, el punto más preocupante. La entidad sostiene que estos residuos suponen un riesgo directo para la fauna marina y para la cadena alimentaria del litoral ceutí.

Los peces que se consumen en Ceuta pueden ingerir estos microplásticos, advierte la asociación, lo que afectaría a la salud alimentaria de la población durante generaciones, según su propia estimación, a lo largo de medio siglo.

Reparto de comida a los inmigrantes ilegales por parte de Cruz Roja.

Riesgo para la salud pública

La reunión con Cruz Roja llega después de que DAUBMA remitiera este sábado un documento técnico a la organización humanitaria con un catálogo de medidas correctoras para reducir el impacto del reparto.

Entre las propuestas figura la eliminación inmediata de las bolsas de plástico en la distribución de alimentos y su sustitución por bolsas biodegradables certificadas que no generen microplásticos al degradarse.

DAUBMA plantea también la implantación de un sistema «Trae tu bolsa», de modo que quien no aporte su propio envase no reciba bolsa, evitando así generar más residuos de los estrictamente necesarios.

Siete medidas sobre la mesa

El documento incluye además la entrega de alimentos sin bolsa cuando el producto lo permita, como ocurre con el pan, la fruta o el agua, y un sistema de registro y supervisión diaria del uso de envases.

La asociación pide igualmente una campaña informativa en varios idiomas que explique la obligación de reutilizar las bolsas y el impacto ambiental del plástico, dado el perfil multilingüe de la población a la que va dirigido el reparto.

Como propuesta de fondo, DAUBMA reclama la creación de un protocolo estable de reparto sostenible, que incluya prevención, control y retirada de residuos de forma permanente, no sólo mientras dure la atención mediática.

Quién debe responder

DAUBMA sitúa la responsabilidad última en el Departamento de Costas de la Delegación del Gobierno y, por tanto, en el Gobierno de la Nación, al que corresponde garantizar que la ayuda humanitaria no genere un daño ambiental irreparable.

El informe jurídico que acompaña la nota de prensa invoca la Ley 22/2011 de Residuos y Suelos Contaminados, cuyo artículo 8 obliga a las administraciones a prevenir la generación de residuos de difícil degradación, como las bolsas de plástico.

El mismo texto recuerda que, aunque Cruz Roja no sea «productor industrial», sí es generadora masiva de residuos y debe aplicar medidas de reducción y reutilización, según el artículo 12 de la misma ley.

Imagen del asalto al contenedor de plásticos y cartones en la playa del Trampolín de Ceuta.

El respaldo legal

La Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad obliga, según DAUBMA, a garantizar la protección de los ecosistemas marinos frente a la contaminación por plásticos y microplásticos que afecta a la fauna y a la cadena alimentaria.

El informe cita también la Ley 26/2007 de Responsabilidad Medioambiental, que establece que cualquier entidad que cause un daño ambiental debe prevenirlo, evitarlo y repararlo, con independencia de su finalidad humanitaria.

DAUBMA invoca además el Convenio de Aarhus, que ampara su derecho a solicitar información sobre los residuos generados y a participar en la toma de decisiones ambientales que afecten al litoral ceutí.

Ley de Costas

La asociación recuerda que la Directiva europea 2019/904 sobre plásticos de un solo uso obliga a los Estados miembros a reducir drásticamente su consumo y a fomentar la sustitución por materiales biodegradables.

El reparto de 4.000 bolsas diarias resulta, a juicio de DAUBMA, incompatible con esa normativa europea, además de con la recomendación de Naciones Unidas sobre consumo doméstico razonable de bolsas de plástico.

El informe recurre también a la Ley de Costas de 1988, cuyos artículos 110 y 115 obligan al Estado a garantizar la integridad del dominio público marítimo-terrestre y a impedir la acumulación de residuos que afecten a la fauna marina.

Cartón para el campamento

DAUBMA ha detectado además otro foco de residuos vinculado al mismo reparto diario. La asociación ha observado que los ocupantes ilegales del asentamiento asaltan el contenedor principal donde se acumulan los restos de plásticos y cartones de los repartos.

De ese contenedor, según la entidad, se extraen cajas de cartón para su uso en el campamento, donde terminan empleándose para encender fuego y para improvisar camas con las que pasar la noche en la playa.

Esta práctica añade, a juicio de DAUBMA, un segundo frente de acumulación de residuos y de riesgo de incendio en el mismo tramo de litoral donde ya se concentra el reparto diario de bolsas de plástico.

DAUBMA reclama análisis toxicológicos y el cierre temporal de las duchas donde se incumpla la norma.

Un problema que se repite

El caso se suma a otros episodios ambientales recientes en la misma zona. DAUBMA ya alertó días atrás de un brote de intoxicación en gaviotas urbanas vinculado al uso de productos de higiene en las duchas del Trampolín.

Ambos episodios comparten escenario: la playa del Trampolín, convertida en asentamiento improvisado tras la entrada masiva de personas migrantes durante la noche del 30 al 31 de julio, según cifró entonces el Ministerio del Interior.

El departamento elevó posteriormente a 72.000 el número de personas que accedieron a Ceuta de forma irregular en los últimos días de julio, la mayoría a nado por el espigón del Tarajal.

Una obligación ineludible

DAUBMA reafirma su compromiso con la defensa del medio ambiente, el arbolado urbano, la biodiversidad y la salud pública de Ceuta, y anuncia que continuará documentando la situación ante las autoridades competentes.

«Ceuta no puede seguir soportando la carga ambiental de miles de plásticos diarios», concluye la asociación en su comunicado, para la que la protección del territorio terrestre y marítimo es una obligación legal y moral que debe ser atendida sin demora.