Más de 40 gaviotas intoxicadas en Ceuta con productos químicos usados por los inmigrantes en las playas
La asociación DAUBMA ha atendido en apenas un mes a más de 40 aves con síntomas de envenenamiento
Los casos se concentran en la playa del Trampolín, donde la ordenanza prohíbe usar geles y champús en duchas
La asociación indica que el agua de escorrentía cargada de detergentes y perfumes acaba en las zonas donde las aves beben y se alimentan

Las gaviotas de Ceuta están enfermando. Una oleada de aves incapaces de volar, desorientadas y con signos claros de envenenamiento ha encendido las alarmas en el litoral de la ciudad autónoma, con la playa de El Trampolín como principal foco.
La Asociación para la Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente (DAUBMA) ha alertado de un brote de intoxicación química que afecta a las gaviotas urbanas de distintas zonas de la costa ceutí, especialmente en sus playas.
No es la primera vez que la entidad da la voz de alarma en ese mismo arenal: DAUBMA fue la primera asociación en denunciar ante la Guardia Civil la muerte a golpes de una cría de delfín en El Trampolín, un caso que también reclamó llevar a la Fiscalía de Medio Ambiente.
Según la asociación, la responsable de su programa de rescate de aves urbanas ha atendido en menos de un mes a más de 40 gaviotas con debilidad extrema, parálisis parcial y desorientación, un cuadro que obliga a recogerlas y tratarlas de inmediato.
El foco, las duchas
El colectivo sitúa el origen en las duchas de playa. Sostiene que los ocupantes ilegales emplean geles, champús y otros productos de higiene pese a que la ordenanza municipal lo prohíbe expresamente por su impacto sobre el medioambiente y la fauna.
A juicio de DAUBMA, el agua de escorrentía cargada de detergentes y perfumes acaba en las zonas donde las aves beben y se alimentan. La ingestión de esa agua contaminada explicaría, según su hipótesis, la intoxicación de las gaviotas.
La asociación considera que el número de ejemplares afectados, la repetición de los casos y la existencia de un factor ambiental identificado configuran un brote epizoótico de origen tóxico que exige una actuación inmediata por parte de la Ciudad Autónoma.

El riesgo para la fauna
La especie más afectada es la gaviota patiamarilla (Larus michahellis), una de las aves más comunes del litoral ceutí. DAUBMA teme que otras especies que beben en los mismos charcos, como las palomas urbanas, terminen igualmente afectadas.
Entre los síntomas descritos figuran la debilidad generalizada, la incapacidad para volar, la parálisis parcial de las extremidades, los vómitos y una deshidratación severa, compatibles con la ingestión de tensioactivos y otros compuestos de los productos de higiene.
El fenómeno, que comenzó a finales de agosto, no ha remitido. Los casos se concentran, subraya la asociación, en los puntos donde el agua de las duchas desemboca directamente en las áreas de alimentación de las aves.
Las peticiones a la Ciudad
Por todo ello, DAUBMA ha iniciado los trámites para notificar formalmente los hechos y ha pedido a la Ciudad la apertura de un expediente, la toma de muestras y un análisis toxicológico del agua de escorrentía de las duchas señaladas.
La entidad reclama, además, la inspección inmediata de esas instalaciones, el cierre temporal de las duchas donde se confirme la contaminación y la coordinación con otros organismos para investigar posibles infracciones ambientales.
El colectivo solicita también una campaña informativa que recuerde la prohibición de usar productos químicos en las duchas públicas, un seguimiento epidemiológico durante 30 días y la evaluación veterinaria de las aves, con necropsias en caso de muerte.

Un mes de tensión
El foco de los casos, la playa de El Trampolín, es la misma zona donde se instalaron asentamientos improvisados tras la llegada masiva de personas migrantes durante la noche del 30 al 31 de julio, según informaron entonces medios locales como El Faro de Ceuta.
El Ministerio del Interior cifró en unas 50.000 las entradas irregulares de aquella noche, cifra que elevó después a 72.000 personas en los últimos días de julio, la mayoría a nado por el espigón del Tarajal.
A mediados de agosto, el Gobierno habilitó espacios de acogida para cerca de 1.800 personas que se encontraban en situación de calle en El Trampolín y la Loma Colmenar.
Una obligación legal
DAUBMA recuerda que proteger la fauna urbana es una obligación legal y ética, y advierte de que la permisividad ante prácticas prohibidas está causando un daño ambiental grave y evitable en el litoral de Ceuta.
Según la ficha de SEO/BirLife «la gaviota patiamarilla, una de las aves marinas más abundantes de la cuenca del Mediterráneo debido a su enorme adaptabilidad tanto para alimentarse como para elegir hábitat, fue diferenciada hace tiempo de la gaviota argéntea europea, de la que se consideraba una subespecie. Además de su área de distribución, más norteña en la argéntea, algunos rasgos morfológicos permiten diferenciar ambas especies, que resultan, en cualquier caso, muy similares».