Los expertos del CSIC alzan la voz de alarma por el aumento del consumo humano de especies amenazadas en Guinea
Argentina crea un filtro doméstico que elimina los nanoplásticos del agua
Byung-Chul Han, filósofo surcoreano, habla sobre el silencio
Arabia Saudí construirá un megacorredor ferroviario de 2.000 km
Un estudio reciente liderado por expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España revela que el consumo humano de especies amenazadas en Guinea Ecuatorial ha escalado de forma alarmante durante las últimas tres décadas. Esta tendencia pone en peligro la supervivencia de animales exóticos como el pangolín o el elefante de bosque.
La investigación, publicada en la revista Biological Conservation, evidencia que la red de comercio de fauna silvestre es hoy mucho más extensa que en los años noventa.
El alarmante consumo humano de especies animales amenazadas en Guinea
La realidad de los mercados en Guinea hoy nada tiene que ver con la de hace 35 años respecto a la vulnerabilidad de las especies a la venta para consumo humano.
Según los datos del CSIC, el catálogo de animales protegidos o en peligro que terminan en los platos de la población creció exponencialmente; mientras que en 1990 solo se detectaron dos especies amenazadas en el comercio. Sin embargo, en el muestreo realizado hasta 2025 la cifra escala hasta las 15 especies en riesgo global.
La investigación, en la que participan la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), detalló que el 41% de las especies registradas en los puntos de venta se encuentra en categorías de amenaza o casi amenaza. Este porcentaje supone que uno de cada cinco animales comercializados para el consumo humano pertenece a poblaciones que la comunidad científica considera en peligro de desaparición.
El pangolín y el elefante de bosque, entre los animales más comercializados
La transformación del mercado resulta evidente al analizar el caso del pangolín. Este mamífero, conocido por sus escamas, apenas suponía el 2% de las ventas en 1990, pero en los registros recientes su presencia en los mercados de Malabo supera el 10,7%.
Los expertos señalan que este auge es especialmente grave dado que todas las especies de este animal sufren una persecución ilegal intensa en todo el mundo.
El estudio también identifica la presencia habitual de otros animales de alto valor ecológico como:
- Elefante de bosque y grandes primates como el gorila occidental o el chimpancé.
- Loro gris africano, destinado en ocasiones al mercado de mascotas.
- Diversas especies de carnívoros y reptiles, que ganan terreno frente a los ungulados tradicionales, como duíqueros (cefalofos), cerdos de río o antílopes de bosque.
Alerta del CSIC: El encarecimiento de la fauna protegida acelera su desaparición
El análisis económico del estudio aporta una mirada que permite entender por qué la presión no cesa a pesar de la escasez. En la región de Guinea, las especies amenazadas alcanzan los precios más altos en el mercado de Bata, llegando a duplicar el coste que tienen en las zonas rurales. Este fenómeno de encarecimiento, lejos de disuadir a los compradores, parece convertir a estos animales en productos mucho más codiciados.
«Los precios más altos de las especies amenazadas sugieren que se están volviendo más escasas o más valoradas, lo que puede incrementar aún más la presión sobre ellas», explica el investigador de la EBD-CSIC José Luis Tella y autor del estudio.
Esta dinámica de mercado, sumada a la mejora en las infraestructuras viales, facilita que el transporte de animales frescos desde las selvas más remotas hasta las grandes ciudades sea ahora una actividad diaria y constante.
¿Qué soluciones proponen los expertos para frenar la caza de animales en peligro?
Los expertos del CSIC destacan la necesidad de lanzar campañas que reduzcan la demanda de carne de selva, la cual mantiene un fuerte arraigo cultural en la zona. Sin embargo, no basta con prohibir; el estudio recalca que el país necesita ofrecer alternativas alimentarias que resulten asequibles para el grueso de la población guineana.
Para que la presión sobre primates y pangolines disminuya, la carne de ganadería o de pollo debería estar disponible de una forma más sencilla en los centros urbanos.
«Si bien algunas especies abundantes podrían soportar cierto nivel de aprovechamiento, la caza continuada de primates, pangolines y grandes mamíferos plantea serias dudas sobre su sostenibilidad», concluye Íñigo Palacios-Martínez, del MNCN-CSIC y otro de los autores del artículo científico publicado.
Sin estas opciones, la fauna de la región de Guinea seguirá enfrentándose a un riesgo de colapso poblacional inminente.
Lo último en Naturaleza
-
Crece el temor entre los biólogos por la expansión de la avispa asiática invasora en Baleares: ya se han neutralizado 8 nidos solo en 2026 y las abejas peligran
-
Éxito esperanzador de la biología española: un proyecto piloto en los olivares de Almería y Granada logra la reproducción de 13 pollos de una de las principales aves migratorias andaluzas
-
Aumenta la preocupación entre los zóologos: la actividad humana amenaza a un ciervo ladrador esencial para los ecosistemas de los bosques indios
-
A mediados del siglo XX la isla estaba al borde del colapso: hoy es un paraíso ecológico gracias a la captura de las cabras y ratas invasoras
-
Crece la preocupación entre los expertos: el lago más grande de la Tierra se está secando y ha perdido 24.000 km2 en los últimos 30 años
Últimas noticias
-
Bruselas castiga a España por no actualizar su plan de respuesta ante apagones eléctricos
-
Robin Williams, actor, sobre la felicidad: «El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente; sino mimando cada situación»
-
El ex director del CNI Jorge Dezcallar presenta su novela ‘Pez negro’ el 16 de octubre en el Club de Mar-Mallorca
-
La Casa del Trotamundos convierte Villamayor de Campos en la ‘capital del cordero’ con chefs de toda España
-
Según la psicología, devolver el carrito de la compra a su lugar designado en el supermercado no sólo es una muestra de organización, sino también de un fuerte sentido de responsabilidad colectiva