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Descubrimiento asombroso en Brasil: el Amazonas tiene reservas de agua subterránea para abastecer al planeta 250 años

El río Amazonas y su entorno esconden una de las mayores reservas de agua subterránea del planeta, tras confirmarse la magnitud del Sistema Acuífero del Gran Amazonas (SAGA). Esta formación concentra más de 150 cuatrillones de litros de agua dulce y posiciona a Brasil como un actor clave frente a la seguridad hídrica global.

El hallazgo se apoya en un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad Federal de Pará (UFPA), cuyos análisis permitieron dimensionar con mayor precisión el alcance real de este sistema subterráneo. Los resultados, difundidos en publicaciones científicas nacionales, destacan tanto su magnitud como su potencial impacto ambiental y estratégico en un contexto de creciente preocupación por la escasez de agua.

Qué es el Sistema Acuífero del Gran Amazonas y por qué es tan relevante

Durante años, el Acuífero Alter do Chão fue considerado la principal reserva subterránea de la región amazónica. Sin embargo, investigaciones posteriores a partir de 2013 evidenciaron que el sistema era mucho más extenso de lo que se creía inicialmente.

Así se identificó el Sistema Acuífero del Gran Amazonas (SAGA), una estructura que alcanza profundidades de hasta 500 metros y contiene aproximadamente 162.520 km³ de agua dulce, equivalente a más de 150 cuatrillones de litros. Este descubrimiento modifica por completo la percepción del potencial hídrico subterráneo en la región.

Además, su extensión abarca importantes cuencas fluviales como Marajó, Amazonas, Solimões y Acre, lo que refuerza su carácter estratégico tanto a nivel regional como global.

Un sistema más grande que el Acuífero Guaraní y con impacto global

En comparación, el Acuífero Guaraní —hasta ahora una de las mayores reservas del mundo— cuenta con unos 39.000 km³ y se extiende por países como Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. El SAGA, en cambio, posee un volumen más de cuatro veces superior.

Este dato no solo marca una diferencia en términos de escala, sino también en su relevancia geopolítica y ambiental. Actualmente, el sistema ya contribuye al abastecimiento de ciudades como Manaus y Santarém, aunque su potencial podría ampliarse considerablemente en el futuro.

A pesar de ello, la Amazonia concentra gran parte del agua dulce de Brasil, pero apenas alberga cerca del 5% de su población, lo que evidencia un desbalance entre disponibilidad y uso del recurso.

SAGA: potencial estratégico y la necesidad de preservación

Más allá de su magnitud, los especialistas advierten que el aprovechamiento del SAGA debe realizarse con extrema cautela. El profesor Francisco Matos, del Instituto de Geociencias de la UFPA, señala que cualquier expansión en su uso debe respetar el equilibrio del ciclo hidrológico amazónico.

Esto se debe a que el acuífero no es solo una reserva de agua, sino también una pieza clave dentro de uno de los ecosistemas más complejos del planeta. Su alteración podría generar consecuencias ambientales significativas.

En este contexto, el descubrimiento representa tanto una oportunidad como un desafío. Brasil no solo consolida su posición en el escenario ambiental global, sino que también asume la responsabilidad de proteger un recurso esencial para el futuro.

El Sistema Acuífero del Gran Amazonas no solo redefine el mapa del agua dulce mundial, sino que también plantea la urgencia de gestionarlo con criterios sostenibles.