Naturaleza
Abejas

La ciencia lo confirma: una desconocida especie de abejas nativa de Perú es responsable de mantener con vida al Amazonas

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Sabemos que las abejas son una señal de bienestar ecológico, pero en Perú han decidido proteger a sus especies nativas al demostrarse que son indispensables para proteger la biodiversidad del Amazonas.

Fuera de sus comunidades nativas no son tan conocidas como las abejas europeas, pero cumplen una función esencial ya que polinizan plantas, favorecen la producción de frutos y ayudan a mantener vivos los ciclos del bosque.

De hecho, en Perú las abejas sin aguijón y sus hábitats acaban de ser reconocidas como sujetos de derecho, un paso fundamental para protegerlas.

Por qué las abejas nativas de Perú son fundamentales para proteger el Amazonas

La protección del Amazonas es uno de los grandes retos de América y en Perú son muy conscientes de ello. Aunque las abejas sin aguijón no son suficiente por sí solas, sí que forman parte de un engranaje más importante.

Por ejemplo, sin polinización, muchas plantas tienen más dificultades para reproducirse, dar fruto y alimentar a otras especies. Eso proceso es enorme si hablamos de un bosque tropical.

De hecho, un fruto no sólo es alimento para una persona o un animal, sino que también puede ser semilla, regeneración y continuidad del ecosistema.

Las abejas de Perú ayudan a conectar flores, árboles, frutos, animales y comunidades humanas en un mismo ciclo. Si desaparecen, la pérdida no afecta sólo a la miel o a una especie concreta, sino a toda una red ecológica.

El problema es que las abejas suelen pasar desapercibidas y no tienen el mismo reconocimiento y protección que otros animales amazónicos más grandes o espectaculares.

Por qué es importante que Perú reconozca los derechos de las abejas

El reconocimiento de estas abejas como sujetos de derecho marca un precedente raro en el mundo natural. Hasta ahora, los derechos de la naturaleza se habían asociado más a ríos, montañas o ecosistemas completos.

Al colocar el foco en un insecto se cambia la escala de la conversación: no se protege sólo lo grande, visible o monumental, sino también aquello que trabaja en silencio para que el bosque siga funcionando.

En concreto, la medida reconoce el derecho de estas abejas y sus hábitats a existir, mantenerse en poblaciones saludables y ser restaurados cuando sufran daños. En la práctica, el reto será convertir esa idea en planes reales de protección.

Además sirve como recordatorio de que la Amazonia no depende únicamente de árboles enormes o especies icónicas; depende de miles de relaciones pequeñas que sostienen el equilibrio general.

Por qué las abejas sin aguijón peruanas cambian la forma de hacer ciencia

A nivel científico hay que tener en cuenta que para estudiar estas abejas no basta con llegar al territorio, tomar muestras y marcharse. Su localización, su comportamiento y su relación con el bosque dependen mucho del conocimiento indígena.

Las comunidades amazónicas saben dónde anidan, qué árboles usan, qué señales dejan y qué importancia tienen dentro de sus propias historias. Ese saber ha obligado a mirar la investigación de otra manera.

La ciencia ha tenido que aprender de las comunidades que viven en el territorio. Gracias a ello no sólo han comprobado su valor ecológico, sino también una forma distinta de producir conocimiento.

Si se talan árboles donde anidan, si se usan pesticidas que las dañan o si se reforesta sin considerar su salud, el bosque pierde una pieza silenciosa pero decisiva.