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Víctor Mañero, adiestrador canino: «Los perros que tiran de la correa, seguramente en la casa tienen una falta de normas»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Salir a pasear con el perro puede convertirse en una tarea complicada cuando el animal tira constantemente de la correa, camina por delante de su dueño o se muestra impaciente por seguir avanzando. Para Víctor Mañero, adiestrador canino, este tipo de conducta no se debería observar sólo durante el paseo; también hay que prestar atención a lo que ocurre dentro del hogar.

Durante una entrevista en el podcast «Lopez and Lopez», explicó que algunos problemas de comportamiento pueden estar relacionados con las normas, rutinas y límites que se establecen en casa. «Los perros que tiran de la correa seguramente en casa tienen una falta de normas, una falta de disciplina, un exceso de cariño, de permisividad y sobre todo tienen un estrés en casa altísimo», afirmó.

El problema de los perros que tiran de la correa

De acuerdo con Mañero, cuando un perro manifiesta una ansiedad especialmente intensa al salir a la calle, puede existir detrás un nivel elevado de estrés o nerviosismo. «El perro está deseando irse de la casa. Una ansiedad por separación», señaló durante la conversación.

Sin embargo, el comportamiento de cada perro puede responder a diferentes factores y no necesariamente existe una única explicación. El miedo, la excitación, el estrés, la falta de aprendizaje, el entorno o las experiencias que haya vivido anteriormente pueden influir en la manera en la que el animal reacciona cuando sale al exterior.

Por este motivo, cuando una conducta se mantiene en el tiempo, es conveniente observar al perro en diferentes situaciones y, si es necesario, recurrir a un profesional que pueda estudiar las circunstancias concretas de cada animal. A lo largo de la entrevista, el adiestrador también abordó una expresión muy popular entre las personas que conviven con mascotas: «el perro se parece al dueño».

Mañero explicó que determinados comportamientos de los animales pueden estar relacionados con los hábitos y las dinámicas que existen en el entorno familiar. «Si tú permites que tu perro haga ciertas cosas, vamos a hacer un espejo. ¿Qué estás permitiendo en tu vida y a dónde estás yendo?», cuestionó.

En este contexto, una buena educación puede apoyarse en rutinas consistentes, límites comprensibles y expectativas claras, además de premiar y reforzar aquellos comportamientos que resulten adecuados. En el caso de los paseos, conseguir que un perro camine sin tirar de la correa requiere paciencia, práctica y constancia. Al mismo tiempo, es importante permitirle olfatear e investigar su entorno,  ya que el paseo también representa una oportunidad de estimulación para el animal.