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Los veterinarios lo dejan claro: si tu perro te chupa no es sólo porque te quiera mucho, en realidad está tratando de decirte esto y tú no te das cuenta

  • Carmen Ruiz
  • Carmen Ruiz Rodríguez (Madrid, 2005) es estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) desde el año 2023. Es especialista en periodismo de SEO y en información de actualidad. Con experiencia en comunicación empresarial y radio.

El cariño entre un perro y su dueño configura la autenticidad de dar sin esperar nada a cambio. En el caso del animal, la manera en la que demuestran cariño suele ser a través de lametones, pero esto no implica que sea una muestra de afecto constantemente. Los especialistas en comportamiento animal aseguran que los lametones forman parte del lenguaje natural de los perros y representan una herramienta de comunicación que utilizan para relacionarse con el resto de los animales y las personas.

¿Por qué lamen a sus dueños?

Los expertos afirman que este comportamiento arrastra un vínculo afectivo, es decir, la mascota suele utilizar los lametones para reforzar la relación con las personas que considera parte de su entorno familiar. Esto deriva hacia la búsqueda de atención, ya que numerosos perros recurren a este gesto para llamar la atención de sus dueños, pedir comida, iniciar un juego o reclamar una caricia. Al mismo tiempo, el sentido del gusto y del olfato ganan importancia. Cuando el animal se comporta de esta manera, obtiene información sobre las personas y el entorno, así que también puede interpretarse como una forma de exploración.

El objetivo: calma

Los veterinarios destacan que el lamido se convierte en una estrategia de autorregulación emocional. Por eso, cuando un perro experimenta ansiedad, nerviosismo o estrés, puede recurrir a este comportamiento para tranquilizarse. En muchos casos, los dueños interpretan erróneamente estas señales y las asocian sólo con el afecto, pero en realidad podría estar expresando incomodidad o preocupación. Los especialistas aconsejan observar el contexto en el que se producen los lametones y prestar atención a otros signos corporales, como la posición de las orejas, la postura o los bostezos.

¿Cuándo ir al veterinario?

El aumento progresivo de este comportamiento podría ser un indicador de la presencia de un problema físico o emocional; es decir, la ansiedad, el aburrimiento, algunas alergias o determinadas molestias pueden estar detrás de ese cambio en la forma de ser del animal. Por lo tanto, los especialistas aconsejan ir al veterinario si el perro comienza a lamerse de forma compulsiva, ya que podría tratarse de una señal de malestar que requiere una evaluación profesional. Entender el significado de esta acción permite interpretar mejor las necesidades del animal y fortalecer la relación entre el perro y su dueño, ya que un lametón puede esconder un mensaje que debería atenderse.