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Los educadores caninos hablan claro sobre el Pastor Alemán: «No es sólo un perro, es una máquina de trabajo, obediencia e instinto»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Desde hace décadas, el Pastor Alemán ha sido un perro ampliamente utilizado en actividades que requieren disciplina, capacidad de aprendizaje y un elevado nivel de actividad. Sin embargo, según Manuel Balibrea, psicólogo, coach y educador canino de Canine-Service, esas mismas cualidades pueden suponer un verdadero reto.

El experto pone el foco en la responsabilidad que implica darle una educación adecuada. «El Pastor Alemán de trabajo es esfuerzo, inteligencia y disciplina en estado puro», afirmó Balibrea. Para el educador canino, «cada movimiento y cada mirada es una explosión de energía contenida». Precisamente esa mezcla de energía, capacidad de aprendizaje y predisposición al trabajo llevó al especialista a definirlo de la siguiente manera: «es un animal diseñado para rendir bajo presión y no fallar nunca. No es solo un perro, es una máquina de trabajo, de obediencia y de instinto».

La opinión de los educadores caninos sobre el pastor alemán

De acuerdo con Balibrea, hacerse cargo de uno de estos perros supone establecer una rutina adaptada a sus necesidades. «Este perro necesita retos diarios, dirección firme y alguien capaz de estar a su altura». Es fundamental trabajar la educación, incorporar aprendizajes y plantearle actividades que requieran concentración y capacidad de respuesta.

Asimismo, los juegos y ejercicios de olfato, búsqueda y resolución de problemas pueden complementar la actividad física y ofrecer al perro oportunidades para estimular su mente. El educador canino resume las posibles consecuencias de una falta de estimulación con una frase muy clara: «lo que debería ser un compañero ejemplar puede convertirse en un verdadero caos».

Historia

El Pastor Alemán nació en Alemania y empezó a desarrollarse como raza hacia finales del siglo XIX. A comienzos de la década de 1890, el capitán Max von Stephanitz, miembro del ejército alemán, se propuso desarrollar un perro fuerte, resistente y capaz de desempeñar diferentes labores. En 1899 creó la Sociedad del Pastor Alemán (Verein für Deutsche Schäferhunde) y fijó las primeras bases del estándar de la raza.

En sus primeros años, estos perros fueron criados principalmente para el pastoreo, gracias a su inteligencia, capacidad de trabajo y carácter equilibrado. Con el tiempo, sus numerosas aptitudes hicieron que comenzaran a desempeñar otras funciones, entre ellas labores policiales, operaciones de búsqueda y rescate y trabajos como perros de servicio.

Se caracteriza por tener un temperamento equilibrado y una gran capacidad de adaptación. Es un perro inteligente, fiel y con una gran predisposición al trabajo, cualidades que le permiten desenvolverse en diferentes tipos de actividades.

Cuidados

Esta raza necesita actividad física diaria y estímulos que mantengan su mente ocupada. El ejercicio y los juegos pueden ayudar a mantenerlo en buenas condiciones físicas, favorecer su bienestar y prevenir problemas relacionados con el aburrimiento o la falta de actividad. El Pastor Alemán disfruta especialmente de las actividades, y los paseos largos son una buena opción para que pueda moverse, explorar y liberar parte de su energía.

Por otro lado, socialización es una parte fundamental de la educación. Durante la etapa de cachorro, es recomendable que tenga contacto con diferentes estímulos y situaciones para favorecer que, cuando crezca, pueda desenvolverse con mayor seguridad y confianza. Cuando se trata de un perro adulto, el proceso de socialización puede ser más lento y requerir mayor constancia, pero también es posible trabajar en ello.

Por otro lado, necesita un cepillado frecuente, al menos un par de veces por semana, para mantener el pelo limpio y cuidado. Durante las épocas de muda conviene prestar todavía más atención, ya que pierde una cantidad considerable de pelo aproximadamente dos veces al año, aunque también tiene una caída más moderada durante el resto del tiempo.

Su alimentación debe ser equilibrada y adaptada tanto a su edad como a su nivel de actividad. Lo ideal es ofrecerle un alimento completo formulado para perros de raza grande, adaptado a su edad y nivel de actividad. Los cachorros necesitan una fórmula específica para crecimiento, mientras que los adultos pueden necesitar ajustes según el ejercicio que realicen. Es importante controlar las raciones y evitar un exceso de snacks o comida casera.

Estimulación

Los juguetes interactivos pueden ser una buena herramienta para mantener al Pastor Alemán concentrado. Los modelos con rompecabezas o dispensadores de premios le plantean pequeños desafíos, como descubrir cómo conseguir una golosina, y ayudan a trabajar su capacidad de atención mientras se entretiene.

Los ejercicios que combinan movimiento y aprendizaje pueden resultar especialmente estimulantes. Preparar un pequeño circuito de obstáculos o participar en actividades de agilidad permite que el perro se mantenga activo mientras aprende a superar diferentes retos, siempre adaptando la dificultad a sus capacidades.

Por último, el gran sentido del olfato de esta raza permite incorporar fácilmente juegos de búsqueda a su rutina. Una opción sencilla consiste en esconder pequeños premios por diferentes zonas de la casa o del jardín y animarlo a encontrarlos. Además de resultar entretenida, esta actividad permite aprovechar su capacidad natural para rastrear.