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Zoológico

Abandonaron a un león tras el cierre de un zoológico; 6 años después había perdido su rugido y casi no podía caminar

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Rubén, un león que habitaba en un zoológico armenio, fue el protagonista de una desgarradora historia debido a la muerte de su dueño. Su dueño era el dueño de un zoológico en Armenia que, tras su muerte, todos los animales de su zoo fueron reubicados, menos Rubén.

Al no existir un espacio disponible en la región para un león adulto, Rubén quedó en el olvido y permaneció durante 15 años encerrado en una jaula, de los cuales los 6 últimos los pasó en un aislamiento total. El león armenio no podía ver, escuchar o interactuar con otro ser vivo de su especie, lo que provocaba una falta de estímulos sumada a una desnutrición crónica que destruyó su cuerpo y espíritu. Esta destrucción se tradujo en la pérdida de dientes, daños neurológicos y en la columna, y perdió por completo su capacidad de rugir.

El rescate de Rubén

La organización internacional Animals Defenders International (ADI) descubrió el caso y decidió ayudar en su traslado. Tras meses de no encontrar vuelos comerciales que pudiesen transportar un león, la aerolínea Qatar Airways Cargo decidió donar un avión de carga adaptado. En agosto de 2023, Rubén completó un viaje de más de 8.300 kilómetros hasta Sudáfrica.

Al llegar Rubén, el león, al ADI Wildlife Sanctuary en Sudáfrica, sus imágenes pisando el pasto y sintiendo el sol por primera vez conmovieron a millones de personas. Su recuperación fue catalogada como un milagro, donde recuperó el movimiento, volvió a jugar y consiguió que regresase su rugido.

La despedida

Después de lustros de decadencia, Rubén logró volver a vivir dignamente. Sin embargo, el castigo físico acumulado durante los 15 años de maltrato era irreversible. Tras una repentina recaída de su condición espinal, Rubén falleció pacíficamente y sin dolor a principios de 2024. A pesar de que a los meses de su rescate falleciera, los cuidadores aseguraron que valió la pena cada esfuerzo para ver al león pasar sus últimos días rodeado de la tierra de sus ancestros y rugiendo en libertad.

El león Rubén, pisando el pasto de Sudáfrica por primera vez. (ADI)