Susanna Griso, Raquel Sánchez Silva y Sandra Barneda: los looks que todos comentan tras los Iris
La alfombra roja de los premios Iris en el Teatro Real se convirtió en una pasarela de tendencias
Figuras como Susanna Griso o Raquel Sánchez Silva destacaron con looks que reflejaban personalidad
Predominaron las siluetas estructuradas, tonos oscuros y guiños vintage

La alfombra roja de los premios Iris 2026 volvió a confirmar que la televisión española no solo marca la agenda informativa y de entretenimiento, sino también el pulso del estilo. El majestuoso Teatro Real de Madrid se transformó este 16 de febrero en un auténtico escaparate de tendencias donde presentadoras, actores y rostros icónicos de la pequeña pantalla desplegaron looks capaces de competir con cualquier gala internacional. Más de mil invitados, flashes incesantes y una certeza compartida: en esta cita, la moda no es un complemento, es protagonista.
Entre las más observadas de la noche estuvo Susanna Griso, nominada y absolutamente fiel a su sello: elegancia sobria con giros contemporáneos. Su presencia confirmó que el minimalismo bien ejecutado sigue siendo una de las armas más poderosas sobre la red carpet. Muy distinta, y precisamente por eso magnética, fue la apuesta de Raquel Sánchez Silva, que hizo honor a su fama de original con un vestido blanco de escote Bardot, bordados florales y un lazo XL en contraste que funcionaba casi como manifiesto estilístico. Romanticismo con carácter.

Raquel Sánchez Silva en los premios Iris. (Foto: Gtres)
La sofisticación clásica llegó de la mano de Sandra Golpe, cuya sonrisa competía con la pulcritud de su estilismo, mientras Ana Terradillos apostó por una silueta sirena negra de cuello alto que demostraba que el negro, cuando está bien patronado, nunca es predecible. En la misma línea de depuración estética, Adriana Abenia brilló con un diseño azul marino de líneas limpias y accesorios estratégicos, confirmando el auge de los looks aparentemente sencillos que esconden una ejecución milimétrica.
La noche también tuvo espacio para quienes entienden la moda como juego. Valeria Ros apostó por paillettes y contraste cromático en el calzado, mientras Patricia Montero reivindicó el burdeos con un vestido asimétrico fluido que flotaba a cada paso. En clave más arriesgada, María Gómez sorprendió con un naked dress bordado y plumas, una elección que confirma el regreso de la transparencia estratégica como tendencia dominante en alfombras rojas.




Adriana Abenia en los premios Iris. (Foto: Gtres)
Ellos tampoco se quedaron atrás. Miguel Bernardeau rompió el molde del traje clásico con una bomber estructurada azul noche combinada con pantalón bootcut, demostrando que la sastrería masculina vive un momento de reinvención. A su lado, el dúo formado por Alaska y Mario Vaquerizo volvió a confirmar que el estilo también puede ser narrativa: ella con un vestido burdeos de cristales sutiles y él con un traje setentero de cuadros perfectamente coordinado.
La anfitriona de la gala, María Casado, apostó por un traje oversized negro con detalles joya en la solapa, síntesis perfecta entre autoridad y tendencia. A su lado, Pedro Piqueras representó la elegancia tradicional que nunca falla: traje azul marino y abrigo negro, prueba viviente de que el clasicismo sigue teniendo su propio lugar en el mapa del estilo.




María Casado y Pedro Piqueras en los premios Iris. (Foto: Gtres)
Más allá de nombres concretos, la gran lectura estética de la noche fue clara: siluetas arquitectónicas, tejidos con peso, guiños vintage y una paleta dominada por azul noche, negro, blanco y destellos de tonos quemados. La alfombra roja de los Iris no solo vistió a la televisión española; la interpretó. Cada look contó algo sobre quien lo llevaba: personalidad, trayectoria, momento vital o incluso estrategia de imagen.