PROFESIONALIDAD ANTE TODO

La reina Isabel derrocha sentido del humor e ironía a pesar del delicado momento que atraviesa

La monarca ha demostrado una vez más su extraordinario sentido del humor en una videollamada con Australia.

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La familia real británica pasa por un delicado momento. No solo debido a  la situación de emergencia sanitaria por el coronavirus, sino porque desde hace algún tiempo, existe una importante crisis institucional debido a la precipitada marcha de los duques de Sussex y al escándalo que rodea al príncipe Andrés. A esto hay que añadir que el marido de la Reina, el príncipe Felipe, se encuentra ingresado en un hospital de Londres desde hace casi dos semanas y aunque fuentes oficiales de Buckingham mantienen que se encuentra estable y que no hay motivo de alarma, su avanzada edad y la repentina visita de Carlos de Inglaterra en un entorno en el que las visitas están restringidas avivaron los rumores sobre su empeoramiento.

Sin embargo, pese a estas circunstancias adversas, la reina Isabel continúa cumpliendo con sus compromisos de manera virtual y no ha dado muestras de preocupación, sino más bien todo lo contrario -al menos en público-. La monarca siempre se ha caracterizado por su gran sentido de la responsabilidad y el deber y no iba a ser menos en esta ocasión, sobre todo ahora que atiende a los diferentes compromisos sin moverse ‘de casa’.

Justo cuando Buckingham hacía público el traslado del duque de Edimburgo al hospital de San Bartolomé de la capital británica por una condición cardíaca previa que requiere mayor atención debido a su edad, desde el mismo departamento de prensa de palacio revelaban que la Reina había mantenido un encuentro virtual con varios representantes del Gobierno de Australia, con motivo de la inauguración de una nueva estatua en homenaje a la soberana.

Durante la reunión, Su Majestad demostró una vez más su buen sentido del humor, hasta el punto de que llegó a reírse en varias ocasiones y bromeó con el aspecto de la estatua. Su Majestad estuvo conversando animadamente con el gobernador de Australia del Sur, Hieu Van Le y el primer ministro, Steven Marshall, que le comentaron que la estatua se había inaugurado recientemente en los terrenos de la Casa de Gobierno en Adelaida y que había sido elaborada por el escultor Robert Hannaford.

Los mandatarios le comentaron que se había convertido en un punto de atracción turística muy popular, a lo que la Reina contestó: “¿en serio?”, esbozando una sonrisa. “La gente se siente muy cercana a usted, y les gusta hacerse fotografías junto a la estatua”, dijo uno de los mandatarios. “Creo que podría resultar un poco alarmante verla de repente por la ventana. Uno pensaría, ¿ha llegado de manera inesperada?”, bromeó la Reina en un divertido momento.

Reina Isabel
La reina Isabel se ha mostrado encantada durante la llamada / Buckingham Palace

El escultor Robert Hannaford también estuvo presente en la videollamada y quiso obsequiar a la monarca con una maqueta de la estatua como recuerdo: “es muy amable, me alegro de que no sea tan grande como la original”, sentenció la Reina.

Ambos mandatarios también le explicaron a Su Majestad algunos de los protocolos que se están siguiendo en lo que respecta al proceso de vacunación de la población, así como los detalles de sus progresos en términos de agricultura.

Por el momento, la reina Isabel no ha hecho referencia alguna al estado de su marido aunque con gestos como este demuestra, una vez más, su enorme profesionalidad y su sentido del deber.

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