Un plan milimétrico y un heredero a la espera: el futuro inmediato de los Windsor tras la muerte del duque de Edimburgo

El marido de la reina Isabel ha fallecido este viernes 9 de abril a los 99 años de edad.

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Felipe de Edimburgo ha fallecido este viernes 4 de abril a los 99 años de edad. Hace apenas unas semanas, el martes 16 de febrero, el marido de la reina Isabel ingresaba en un centro médico. Aparentemente, se trataba de una medida de prevención dada la avanzada edad del consorte -99 años, 100 el próximo mes de junio-, y además, dado que el Duque había viajado desde Windsor hasta Londres sin ningún tipo de urgencia, no había motivo de preocupación. Fuentes directas del palacio de Buckingham aseguraban que el marido de la reina Isabel había sido trasladado al hospital después de sentirse unos días un poco indispuesto y siguiendo las recomendaciones de su médico de confianza, pero que no había motivo para alarmarse. Sí que insistían en que su situación no tenía nada que ver con el coronavirus, de hecho, tanto la reina Isabel como él ya han recibido al menos la primera de las dosis de la vacuna de Pfizer (no se sabe si la segunda también).

Sin embargo, el padre de Carlos de Inglaterra ha terminado falleciendo este viernes. «Es con profundo pesar -lamenta el anuncio- que Su Majestad la Reina anuncia la muerte de su amado esposo, Su Alteza Real el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo. Su Alteza Real falleció pacíficamente esta mañana en el Castillo de Windsor», se puede leer en el comunicado emitido por el palacio de Buckingham.

Felipe de Edimburgo en una de sus últimas apariciones antes de retirarse de la vida oficial / Gtres

Días después del ingreso, el príncipe Carlos se personaba de manera repentina en la clínica. Con el semblante serio -lo que muchos en su momento interpretaron como un síntoma de gravedad-, el heredero visitaba a su padre durante media hora en un momento en el que las visitas están prohibidas salvo casos de extrema gravedad. Nuevamente, desde Buckingham no hacían ningún tipo de comunicado, más allá de confirmar que seguiría ingresado unos días más, pero poco después, el príncipe Guillermo, en una visita a un centro de vacunación declaraba que el Duque se encontraba bien, “que le estaban vigilando”, decía.

Felipe de Edimburgo y la reina Isabel / Gtres
Carlos de Inglaterra visitaba a su padre en el hospital este fin de semana / Gtres

Ahora la gran pregunta es: ¿qué va a suceder tras su muerte?

Operación Forth Bridge

Al igual que ocurre con cualquiera de los miembros senior de la familia real, en el caso del príncipe Felipe, también hay un plan diseñado para el día que fallezca. Es cierto que su fallecimiento no tendría la misma trascendencia que el de la reina Isabel, ya que no alteraría en demasía la organización de la Institución, sobre todo porque ya se hicieron los cambios pertinentes cuando el Duque solicitó su retirada de la vida pública en 2017. No obstante, sí que se trataría de un acontecimiento de gran relevancia para el Reino Unido y para el mundo entero, especialmente para los miembros de la Commonwealth.

En el caso del príncipe Felipe, el plan relacionado con su fallecimiento se ha dado en llamar Operación Forth Bridge.  El puente de Forth es un puente ferroviario en ménsula de varias arcadas que atraviesa el fiordo de Forth, en el este de Escocia a catorce kilómetros del centro de Edimburgo. El Forth Bridge sirve como arteria de comunicación entre el noreste y el sureste del país y ha sido descrito como uno de los monumentos más reconocibles de Escocia. De la misma manera que London Bridge se asocia con la Reina y Menai Bridge con el príncipe Carlos, este característico puente de Escocia fue el escogido para el duque de Edimburgo.

Duque de Edimburgo

En cuanto el marido de la reina Isabel falleciera, el palacio de Buckingham informaría a la BBC y a la Asociación de la Prensa. Después de esto, el Lord Chambelán hablaría con el Primer Ministro antes de consultarle a la monarca cómo quisiera proceder para anunciar la noticia. En el caso de que ocurriera de noche, se esperaría a la mañana siguiente. Brittani Barger, especialista en casas reales de “Royal Central” explica que “el Duque quiere un funeral discreto, nada ostentoso”. Una afirmación que concuerda con lo que se ha especulado recientemente sobre la posible celebración de su 100 cumpleaños, a la que se ha opuesto. Aunque el príncipe Felipe, como marido de la reina Isabel, tendría que recibir un funeral de Estado, lo cierto es que siempre ha dicho que no le interesa tanto tumulto. El Duque quiere un velatorio privado en St. George y que se le entierre en Frogmore. Algo quizás más acorde dadas las circunstancias actuales que no permiten concentraciones de personas.

El ducado de Edimburgo

Una de las cuestiones que más interés ha despertado desde siempre es qué ocurriría con el título del príncipe Felipe en el momento en el que él faltase. El ducado de Edimburgo es uno de los títulos más importantes de la Casa Real Británica, de hecho ha sido conferido únicamente a miembros de la familia real y solo cuatro veces desde que fue creado en 1726.

Al margen de sus primeros titulares, en el caso del príncipe Felipe, el rey Jorge VI recuperó el título -que había dejado de existir cuando el segundo hijo de la reina Victoria se convirtió en soberano de dos ducados alemanes-,  y se lo otorgó a su entonces yerno. Fue el 19 de noviembre de 1947. En aquel momento, el príncipe Felipe había renunciado a sus títulos reales griegos y daneses junto con sus derechos al trono griego. Poco después, en 1957, Felipe se convirtió en príncipe del Reino Unido.

A Felipe de Edimburgo le concedió el título su suegro  / Gtres

Hace algunos años, en 1999, se anunció que sería su hijo menor, el conde de Wessex, quien asumiría el título de duque de Edimburgo, pero no hasta la ascensión de Carlos de Inglaterra al trono. Al ser cuarto hijo de la Reina y el príncipe Felipe de Edimburgo, Eduardo no heredará el título de manera inmediata, sino que el título tendrá que ser creado de nuevo por el monarca, que se espera que sea el príncipe Carlos.

Al margen de esto, el conde de Wessex, que a pesar de cumplir con sus obligaciones con la Corona no ha querido que sus hijos lleven ningún tipo de tratamiento, está muy vinculado con la actividad relacionada con el ducado de Edimburgo. De hecho, el conde de Wessex ha asumido el legado de su padre en la continuación del programa de premios Duque de Edimburgo, que alienta a los jóvenes de todo el Reino Unido y la Commonwealth a participar en actividades al aire libre y retribuir a sus comunidades locales

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