De héroe a villano

La ruleta rusa de Álvaro Morata

Álvaro Morata, tras fallar el penalti ante Italia / Gtres
Álvaro Morata, tras fallar el penalti ante Italia / Gtres

A sus 28 años y tras una década en el fútbol profesional, Álvaro Morata sabe perfectamente que este deporte da y quita a partes iguales. En un abrir y cerrar de ojos se pasa de héroe a villano, del cielo al infierno. Lo volvió a vivir en sus carnes este pasado martes durante la semifinal de la Eurocopa 2020 contra Italia. El delantero fue suplente, algo realmente sorprendente, pero saltó al campo para conseguir el gol que empataba el marcador y posibilitaba la prórroga. Héroe. Sin embargo, el destino le tenía preparada una jugarreta sin piedad ninguna: fallar el penalti decisivo en la tanda, eliminando a España del torneo. Villano.

Morata celebra su gol ante Italia / Gtres
Morata celebra su gol ante Italia / Gtres

Todo un choque de emociones para el que no todo el mundo está preparado pero que el madrileño ha experimentado en varias ocasiones. Esa sensación de que alegría nunca puede ser completa y siempre está susceptible de transformarse en decepción como si estuviera jugando a la ruleta rusa. Le ha pasado con España y también otras veces antes en alguno de los clubes en los que ha estado (Real Madrid, Atlético, Chelsea o Juventus), considerados de los mejores del continente. Por lo tanto, sabe a lo que se enfrenta y conoce la exigencia de su profesión.

El de Morata ha sido el nombre propio de la Selección durante esta Eurocopa. Empezó siendo el delantero titular para Luis Enrique, pero su poca precisión de cara a puerta y el fallar dos penaltis ante Eslovaquia e Italia lo pusieron en la picota. Una parte de la afición le culpó del mal rumbo del equipo y se cebó con él.

El ariete recibió feroces críticas, y no solo eso. Algunos excedieron todos los límites y vertieron amenazas contra él, pero también contra su familia. Él hizo público ante los micrófonos el calvario que estaba viviendo: «Cada vez que llego a la habitación, llevo mi teléfono a otro sitio. Lo que me molesta es que se lo digan a mi mujer, que les digan a mis hijos. Les dicen de todo. No dormí nada estos días, por la adrenalina. Soy el más contento, pero me jode no hacer bien mi trabajo. Me pitaron antes de calentar, pero estoy contento de tirar el penalti y haberlo fallado», reconocía.

Álvaro Morata, a punto de tirar el penalti ante Italia / Gtres
Álvaro Morata, a punto de tirar el penalti ante Italia / Gtres

Las amenazas no cesaban y él volvió a incidir en su discurso: «Recibí amenazas, insultos a mi familia, me decían que ojalá se mueran mis hijos. Tras el España-Polonia estuve nueve horas sin dormir. Me molesta que lo tengan que vivir mi mujer y mis hijos. Ahora estoy bien, quizá hace unos años hubiese estado jodido. He pasado un par de semanas aislado de todo. Pero ahora estoy súper contento y súper motivado con los octavos de final», comentó Morata en una entrevista con COPE.

Morata encontró dos grandes defensores en ese momento tan delicado. Por un lado, su entrenador, Luis Enrique Martínez: «Las amenazas a Morata son un delito grave que hay que poner en manos de la Policía».  Después, su mujer, Alice Campello. La italiana ha cerrado filas en torno a su marido a la vez que sufría duras amenazas que se han repetido durante toda la Euro 2020, más agudizadas cuando el futbolista falló el decisivo penalti ante Italia. Ella misma las ha denunciado en sus redes sociales.

 

Una vez más, Álvaro Morata prueba el sabor de la gloria y del suelo en un pestañear. Otra vez obligado a reinventarse de nuevo y a acallar a los críticos. Dijo que después de la Eurocopa hablaría y todos esperan con expectación sus palabras. Es su particular ruleta rusa.

 

Lo último en Actualidad

Últimas noticias