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Visitar Mallorca fuera del verano

La isla de Mallorca es uno de los destinos más destacados del mar Mediterráneo. Aunque muchas personas la asocian principalmente con el turismo de playa y la vida nocturna, lo cierto es que ofrece numerosas experiencias para disfrutar durante todo el año. Cada vez son más los viajeros que deciden visitarla fuera de la temporada alta en busca de planes y actividades que permiten descubrir la isla en cualquier estación.

Cultura, naturaleza e historia se combinan para crear un lugar lleno de atractivos y sorpresas. No es casualidad que las llegadas a las Islas Baleares, especialmente al puerto y al aeropuerto de Palma, hayan aumentado notablemente fuera del verano. La apuesta por servicios turísticos de calidad ha contribuido a que Mallorca se consolide como un destino interesante en primavera, verano, otoño e invierno. En cualquier época del año, disponer de vehículo propio es imprescindible y buscar alquiler de coches en Mallorca con ROIG se presenta como la mejor elección.

La ciudad de Palma representa uno de los principales centros culturales e históricos de la isla. Su catedral gótica, conocida como La Seu, es el monumento más emblemático y una muestra sobresaliente de la arquitectura local. Otros lugares de gran interés histórico son el castillo de Bellver, los jardines del palacio de Marivent y la tradicional lonja de la ciudad. Además, Palma es un excelente punto de partida para explorar otros rincones de la isla y vivir experiencias singulares.

Una sierra protegida y pueblos de ensueño

Una de ellas es viajar en un tren histórico inaugurado en 1912 que conecta la capital con el municipio de Sóller a lo largo de un recorrido de 27 kilómetros. Durante el trayecto se atraviesa parte de la Sierra de Tramuntana, el gran símbolo natural de Mallorca. Esta cordillera se extiende a lo largo de unos 90 kilómetros y alcanza su mayor altura en el Puig Major, con 1.445 metros. Debido a su enorme valor paisajístico y ecológico, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Visitar Mallorca fuera de los meses de verano tiene la ventaja de evitar las grandes aglomeraciones, lo que permite recorrer la isla con mayor tranquilidad. Entre los pueblos que merece la pena conocer destaca Alcudia, famosa por sus murallas medievales y por sus playas de aguas transparentes que se integran con el paisaje urbano.

Otro lugar imprescindible es Valldemossa, situado en plena Serra de Tramuntana. Este pintoresco pueblo, rodeado de montañas y con vistas al mar, sirvió de inspiración al compositor Frédéric Chopin durante una estancia en la isla. También Andratx, con sus calles empedradas y su arquitectura tradicional, es uno de los municipios más atractivos de esta zona montañosa.

Mallorca también es conocida por ser la tierra natal del tenista Rafa Nadal, considerado una de las grandes leyendas de este deporte. En la localidad de Manacor se encuentra la Rafa Nadal Academy, un complejo deportivo que incluye un museo dedicado a su trayectoria, en el que se pueden ver sus trofeos y conocer la historia de su carrera. Un partido en el estadio de Son Moix, sede del RCD Mallorca, puede completar el día más deportivo.

Hay muchos planes en Mallorca fuera del verano y la mayoría de ellos se pueden gestionar mejor si se dispone de un coche propio.