Internacional
Albania

Las protestas contra el Gobierno socialista de Albania dejan cientos de heridos y el Tribunal Supremo en llamas

Una de las exigencias de los manifestantes es la dimisión del primer ministro Edi Rama

Las protestas contra el Gobierno socialista de Albania dejan cientos de heridos y el Tribunal Supremo en llamas. Este sábado Tirana ha sido protagonista de nuevos enfrentamientos entre la policía y manifestantes que protestan por la situación financiera del país, el coste de la vida y la corrupción del Gobierno.

Durante la quinta jornada de protestas en la capital albanesa, los manifestantes han cortado varias calles del centro de la ciudad, quemando contenedores y lanzando cócteles molotov a varias oficinas y edificios gubernamentales.

Una de las exigencias de los manifestantes es la dimisión del primer ministro Edi Rama, quien ocupa el cargo desde el año 2023 y que ha llegado al poder bajo las siglas del Partido Socialista de Albania. Cientos de personas se han concentrado en el bulevar de los Mártires de la Nación, sede del despacho de Rama; luego de ser dispersados por la policía, se abrieron paso a la sede del Banco de Albania, donde atacaron la entrada y la incendiaron.

Otro de los edificios atacados por los manifestantes fue la sede del Tribunal Supremo, que fue incendiada en la primera planta. Las unidades antidisturbios de la policía han reaccionado con cargas y gases lacrimógenos, logrando acceder a las instalaciones judiciales, dispersando a los manifestantes, como se ha visto en videos publicados en las redes sociales.

Por los momentos, las autoridades sanitarias albanesas han dado el balance total de heridos durante las jornadas de protestas, que asciende a 207 personas. 137 son agentes de policía que presentan en su mayoría heridas debido al impacto con piedras, adoquines y artefactos de fuegos artificiales, 58 manifestantes presentan heridas por las cargas policiales y 17 transeúntes o personas que no estaban protestando y circulaban por las inmediaciones de los disturbios. Todos han sido trasladados para ser atendidos en el Hospital Universitario de Traumatismos de Tirana.

La ola de manifestaciones ha empezado en la capital albanesa el pasado martes, cuando estudiantes universitarios salieron a las calles para denunciar el elevado coste de las tasas de las universidades, el estado de las infraestructuras educativas y la falta de ayudas públicas, además de las condiciones laborales. La llamada «Revolución de los Flamencos», el movimiento que agrupa a activistas ambientales, vecinos de la costa, estudiantes y ciudadanos de a pie y que desde el pasado mes de mayo ha estado catalizando el descontento de la ciudadanía ante los supuestos casos de corrupción de los partidos tradicionales y del Gobierno.

La oposición democrática, liderada por Sali Berisha, ha apoyado públicamente a los estudiantes, a quienes califica de «leones». Desde el Ejecutivo, la viceprimera ministra Albana Koçiu ha pedido «calma, moderación y prudencia» y ha advertido de que «Albania no necesita arder para cambiar».

Medios locales apuntan a que el núcleo del descontento ha comenzado con el rechazo social por la supuesta expropiación de terrenos de forma irregular para adjudicárselos a un proyecto turístico de lujo en la costa adriática, que ha sido promovido por inversores supuestamente vinculados a Jared Kushner, el yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.