Internacional
Conflicto en Irán

Irán recuerda a Trump que no puede privar al país de su derecho a desarrollar energía nuclear

"¿Cómo es posible que sea capaz de privar a una nación de sus derechos legales?", ha dicho el presidente de Irán

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha respondido este domingo directamente a su homólogo estadounidense, Donald Trump, al rechazar que el mandatario norteamericano tenga autoridad alguna para privar a la República Islámica de lo que Teherán considera su «derecho» a desarrollar energía nuclear. «Trump dice que Irán no debería usar sus derechos nucleares, pero ¿por qué delito? ¿Cómo es posible que sea capaz de privar a una nación de sus derechos legales?», ha dicho el líder iraní en unas declaraciones durante una visita al Ministerio de Deportes de Teherán y recogidas por la agencia ISNA.

El conflicto nuclear con Irán tiene raíces que se remontan a más de una década. En 2015, Teherán firmó un histórico acuerdo internacional, el denominado JCPOA, por el que se comprometía a ofrecer garantías sobre la naturaleza pacífica de su programa a cambio de su reincorporación a los mercados internacionales. Sin embargo, la retirada unilateral de Trump del pacto en 2018 desencadenó una espiral de tensión que derivaría, años después, en la escalada militar en curso.

El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron ataques directos contra Teherán, esgrimiendo el argumento, ya empleado en los bombardeos del verano pasado, de que Irán se encontraba en la antesala de fabricar una bomba atómica. Los ataques iraníes de respuesta también alcanzaron posiciones estadounidenses en distintos países de la región.

«Nos estamos defendiendo»

Tras dirigirse a Trump, Pezeshkian ha llamado a la población iraní a mantenerse firme ante lo que denominó «un enemigo sanguinario y salvaje», si bien ha insistido en enmarcar cualquier acción militar de Teherán exclusivamente en el concepto de defensa propia. El presidente iraní ha subrayado la necesidad de gestionar el clima bélico sin que la posición de Irán pueda ser leída internacionalmente como una actitud beligerante o provocadora.

El tono del discurso de Pezeshkian refleja la doble presión a la que se enfrenta el Gobierno de Teherán: mantener la cohesión interna de una población sometida al esfuerzo bélico y, al mismo tiempo, preservar el margen diplomático necesario para que las negociaciones con Washington no se rompan de forma definitiva.