Internacional

Aparece muerto Jason Arday, el profesor universitario que dimitió la semana pasada acusado de plagios y mentiras

  • Rafael Gallego
  • Responsable de Fin de Semana y redactor jefe de Continuidad y Coordinación. En OKDIARIO desde el inicio, portadista e impulsor de la sección Internacional.

El que fuera hasta la pasada semana profesor de la Universidad de Cambridge Jason Arday, famoso por presentar su dimisión tras haber quedado al descubierto  que había plagiado su tesis doctoral, ha aparecido muerto en Londres este viernes. El académico, que saltó a la fama por haberse convertido en 2023 en el profesor de raza negra más joven en el Reino Unido, con 41 años de edad, había construido su fama sobre historias de superación que se habían demostrado falsas.

La Policía metropolitana londinense ha confirmado el hecho luctuoso. «Tristemente, un hombre de 41 años ha sido dado por muerto en el lugar. Su familia ha sido informada. Por ahora, la muerte está siendo considerada inesperada, pero no hay más sospechas».

Además de la tesis plagiada, el currículum de Jason Arday incluía varios hitos que ya eran motivo de sospecha durant los últimos tiempos. Entre ellos, que había corrido 1.000 kilómetros durante seis días para recaudar fondos para la caridad o que sufría de autismo, algo que habría superado para conseguir ser un profesor universitario. Contaba Arday que esa enfermedad le había impedido hablar hasta los 11 años, y leer o escribir hasta los 18. Compañeros suyos del colegio en la infancia rechazaron la veracidad de esa historia, contando que era un chico callado pero en absoluto silencioso. Además, contaba que tenía que haberse enfrentado a numerosos episodios de racismo en la Universidad de Cambridge, sin poder demostrar que hubiera sido así.

La propia Universidad de Cambridge había defendido a su profesor cuando se publicaron las primeras pruebas de sus plagios en la prensa. Fue el Daily Telegraph el que encontró «más de 100 pasajes idénticos a los de otra tesis publicada en 2009» por una estudiante de la Universidad de Brunel. Cambridge rechazó las primeras acusaciones, diciendo que se trataba de una campaña de desprestigio, pero esta semana había aceptado permitir por fin una investigación independiente.

Jason Arday había escrito un libro de memorias, que estaba previsto que se publicase el próximo 27 de agosto, titulado Great and Unfortunate Things. La editora estaba recibiendo presiones para frenar la publicación del libro, en el que el profesor ahondaba en su historia de superación demostrada falsa. Así acaba ahora la historia de un hombre que servía a su universidad para presumir de inclusión, y que al final en realidad resultó ser víctima de la falta de controles. Cambridge sucumbió ante una historia demasiado jugosa para vender modernidad como para comprobar si había algo real detrás de ella.