Internacional
RUSIA

Las 10 preguntas sin respuesta (aún) del golpe de Wagner a Putin

La teoría del acuerdo negociado con Prigozhin de levantamiento de cargos penales a cambio de detener el avance es endeble

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Después de horas de agitación en Rusia donde la rebelión militar instigada por el Yevgueni Prigozhin y el Grupo Wagner contra el gobierno de Vladimir Putin fracasó por un sorprendente acuerdo de última hora cuando las unidades de los mercenarios estaban a punto de llegar a las puertas de Moscú, hay grandes interrogantes por despejar todavía sin respuesta. Estos son los más importantes. 

¿Por qué se detuvo Prigozhin en su avance a Moscú? 

Esta es una de las principales incógnitas todavía por aclarar. Según el Kremlin y la oficina de prensa del presidente de Bielorrusia se alcanzó un acuerdo con Prigozhin a última hora de la tarde de ayer que hizo detener a las columnas militares wagneritas que se dirigían a Moscú. El líder del Grupo Wagner había sido ya capaz de controlar dos regiones rusas, estratégicamente claves en la invasión a Ucrania, y había traspasado la región de Lipetsk y se encontraba ya en la región de Moscú. En términos absolutos había logrado lo que nadie habría imaginado. 

Por ello, la teoría del acuerdo negociado de levantamiento de cargos penales a cambio de detener el avance es endeble. Si los promotores del motín militar sabían que todo acabaría como realmente terminó cuando habían logrado conquistas importantes, no tiene mucho sentido ni parece racional el riesgo asumido. A no ser que todo fuera una estrategia de despite para una nueva etapa que Prigozhin quiere iniciar en la ofensiva a Ucrania con el beneplácito de Putin y lo de ayer fuera pura escenificación con el comienzo de un nuevo acto. 

¿Actuó sólo Prigozhin? 

Desde Ucrania y según el Secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Oleksiy Danilov, el empresario ucraniano y amigo de Putin, Víktor Medvedchuk, facilitó combustible y comida a la columna de vehículos militares del grupo Wagner en su trayecto de este sábado hacia Moscú. Hasta el año pasado Medvedchuk estaba considerado como el aliado más cercano de Putin en Ucrania, y, de hecho, estuvo en arresto domiciliario en Kyiv bajo sospecha de alta traición. El presidente de Ucrania Zelenski ofreció a Putin intercambiar a Medvedchuk por «niños y niños ucranianos bajo cautiverio ruso». No son pocos los que piensan también que Prigozhin no actuó solo pues hay gente de dentro de las élites que querrían la caída del actual régimen del Kremlin, pero ¿y si realmente fue el Kremlin quien le ayudó a organizarlo todo?  

De acuerdo con corresponsales militares rusos, Prigozhin había intentado reunirse con Putin en varias ocasiones durante los dos últimos meses, pero el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, pareció impedirlo. Además, desde el Ministerio se intentó liquidar al grupo Wagner y a su líder. El chef de Putin pensaba que el amotinamiento era su única salida. 

Quien sí quiso dejar clara su nula involucración en la rebelión militar fue la OTAN que despachó con el Ministerio de Defensa ruso para dejar claro de inmediato que «sus fuerzas no participarían en las acciones de los rebeldes». 

¿Por qué no encontró oposición en camino a Moscú? 

A pesar de que los gobernadores de las regiones de Rostov y Voronezh que fueron tomadas militarmente por los mercenarios de Wagner se pusieron del lado del presidente ruso, el resto de élites permanecieron calladas y absortas por lo que estaba aconteciendo. En el caso del gobierno ruso, además del duro discurso de Putin, hubo pocos líderes que decidieron lanzar alguna clase de comunicado. Todo ello propició un vacío de poder durante unas horas que si lo sumamos al sistema de toma de decisiones en la política rusa, asentado sobre una jerarquía clara, donde nadie toma decisiones para evitar problemas, encontramos la principal razón para comprender el paseo triunfal de las unidades de Prigozhin hasta la región de Moscú, a no ser que también se le facilitara desde el Kremlin en una teatralización dirigida al público occidental. En ese sentido, el silencio de Pekín también fue llamativo. Quizás no se lo terminó de creer.

¿Qué bajas hubo? 

Aunque Rusia no ha confirmado la baja de ninguno de sus militares, ni la destrucción de ninguno de sus aparatos militares, diversas fuentes han señalado que en total murieron 15 militares rusos, la mayoría pilotos pertenecientes a seis helicópteros y un avión destruido por el Grupo Wagner. Uno de los helicópteros derribados, el Ka-52 Alligator está valorado en 17 millones de euros y el avión Ilyushin II-22 en 32 millones. Por todo esto, Prigozhin y su ejército de mercenarios no asumirán ninguna responsabilidad. 

¿Cuál es el acuerdo? 

La información trascendida procede del Kremlin y del equipo de prensa del presidente de Bielorrusia pero no se ha hecho público ningún documento suscrito por las partes, lo que alimenta las sospechas sobre los acontecimientos. Según el portavoz de Putin, Dimitri Peskov, la intervención de Lukashenko, presidente de Bielorrusia y aliado del mandatario ruso, fue fundamental para detener la crisis. Sin embargo, Peskov advirtió que del futuro del ministro de Defensa, principal reivindicación del líder del Grupo Wagner, no se discutió. 

¿Caerá el ministro de Defensa? 

Los medios rusos apuntan a que el actual ministro de defensa, desde que comenzó la invasión rusa en Ucrania, Serguéi Shoigu, serán destituido en un futuro próximo. El nombre que suena para sustituirle es el actual gobernador de la región de Tula y teniente general, Aleksey Dyumin, responsabilidad que ejerce desde 2016 cuando dejó precisamente el puesto de viceministro de Defensa al que había llegado en 2014. Anteriormente trabajó como jefe de la seguridad del presidente ruso, Vladimir Putin, y fue ascendido a la dirección de las fuerzas militares de operaciones especiales, donde precisamente se encargó de supervisar la anexión de Crimea. 

Durante la jornada del sábado, algunos medios rusos, informaron de que Dyumin fue uno de los interlocutores en negociar con Prigozhin y quien le aseguró que se ocuparía del futuro del ministro de Defensa y del jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, cuyas cabezas reclamó desde el primer momento Yevgueni Prigozhin. 

¿Qué pasará con Prigozhin? 

Si el líder de los wagneritas realmente es un «traidor» como lo calificó Putin en su alocución de por la mañana, su integridad personal podría estar seriamente comprometida como la de otros tantos rusos que en el pasado decidieron abandonar Rusia por la persecución sufrida. Exiliarse a Bielorrusia es como decir que un opositor abandona Venezuela para irse a Cuba. Cabe la teoría de que el instigador de la rebelión de este fin de semana se vaya al país vecino para seguir dirigiendo a su ejército de mercenarios y utilizar Bielorrusia como nueva plataforma de entrada a Ucrania. 

¿Qué consecuencias tendrá para Putin? 

Este domingo cuenta The Washington Post que los servicios de inteligencia estadounidenses sabían desde hace un mes que una rebelión militar se estaba organizando en el seno del Grupo Wagner. Además, la CIA sabía desde el jueves lo que iba pasar en la siguientes 24 horas. Si los estadounidenses eran conocedores de los planes de Prigozhin, no cabe duda de que la inteligencia rusa estuvo también al tanto, lo que hubiera servido para advertir al presidente Putin de lo que estaba por venir a no ser que la inteligencia rusa participara también en la organización de la llamadaMarcha por la Justicia de Prigozhin con la connivencia de Putin. Después de año y medio de guerra en Ucrania, donde los resultados son para Rusia bastante exiguos, al Kremlin le interesa utilizar el factor sorpresa, como ya hizo en 2014 en Ucrania o en 2008 en Georgia. Por ello, la proyección al exterior de un Putin debilitado es el mejor escenario para romper los esquemas de los estrategas militares ucranianos y occidentales. 

¿Qué pasará con el Grupo Wagner? 

En un principio, este sábado se dijo que los centros de reclutamiento de mercenarios habían sido desmantelados por las fuerzas de seguridad rusas. También se dijo que en el acuerdo entre Prigozhin y el presidente bielorruso Lukashenko se estableció que los miles de mercenarios se pasarían a las tropas rusas para no ser castigados. Sin embargo, las oficinas de enrolamiento para incorporarse al Grupo Wagner en las ciudades de Astracán y Voronezh reabrieron este domingo. Si los voluntarios superan una prueba son enviados a un campo de entrenamiento cerca de la ciudad de Krasnodar a cuenta de Prigozhin. Por tanto, que el Grupo Wagner siga operando con absoluta normalidad después de lo ocurrido se escapa de toda lógica, sobre todo si verdaderamente supone una amenaza para el régimen de Putin. 

¿Cómo afectará a la guerra en Ucrania? 

Ucrania ha seguido con su contraofensiva este fin de semana y ha conseguido algunos avances, pero después de horas de satisfacción por ver  supuestamente caer a Putin, debe analizarse con cautela los acontecimientos y no dejarse confundir por los deseos. 

El general británico Richard Dannatt, anterior jefe del Estado Mayor en el Reino Unido, ha manifestado este domingo que es muy posible que Rusia pueda utilizar miles de los mercenarios de Prigozhin para intentar la caída de Kyiv nuevamente desde Bielorrusia. No obstante, hay que tener en cuenta que Ucrania construyó hace tiempo un poderoso sistema de fortificaciones en la frontera con el país vecino y que la línea de defensa actual es muy fuerte.