Historia
Protección animal

Suena raro pero es 100% real: crearon la mayor organización de aves del mundo y borraron sus nombres de los registros

La mayor organización dedicada a la protección de aves nació a finales del siglo XIX tras una campaña impulsada por varias mujeres que denunciaban la matanza masiva de aves por la moda. Aquella iniciativa terminó convirtiéndose en la base de la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB), pero con el paso del tiempo sus fundadoras quedaron prácticamente borradas de los registros.

Lo que empezó como una protesta aislada terminó transformándose en un movimiento internacional que cambiaría la forma en que se protege la fauna silvestre.

Cómo nació la mayor organización para proteger aves

En 1889, Emily Williamson, originaria de Didsbury en Greater Manchester, fundó la Royal Society for the Protection of Birds después de quedar horrorizada por la matanza de aves exóticas para usar sus plumas en sombreros femeninos.

Entre la década de 1870 y los años veinte, la moda de decorar los sombreros con plumas se había vuelto extremadamente popular. Esta tendencia provocó que numerosas especies fueran cazadas de forma masiva, empujando al borde de la desaparición a aves como la Little Egret, el Great Crested Grebe y distintas especies de Birds of Paradise.

Williamson también criticó que la British Ornithologists’ Union, integrada exclusivamente por hombres, no hiciera nada para frenar esta práctica. Por ello decidió impulsar su propia campaña para proteger a las aves.

Pronto otras mujeres se unieron al movimiento. Entre ellas estaban Eliza Phillips, Etta Lemon y Winifred Cavendish-Bentinck, Duchess of Portland, quienes compartían el mismo objetivo: terminar con la utilización de plumas como accesorio de moda.

La campaña que cambió la historia de la conservación

Las activistas comenzaron una intensa campaña contra lo que llamaban la «moda asesina». Para lograrlo, utilizaron diferentes estrategias.

Entre sus acciones más destacadas se encontraban las siguientes:

Eliza Phillips fue responsable de muchas de las publicaciones que denunciaban esta práctica, mientras que Etta Lemon —conocida como «la madre de las aves»— se convirtió en una de las figuras más combativas del movimiento.

Por su parte, la duquesa de Portland utilizó su influencia social para presionar a figuras públicas y políticos con el objetivo de lograr cambios legales.

La ley que prohibió el comercio de plumas

Tras décadas de presión y activismo, el esfuerzo finalmente dio resultados. En julio de 1921 se aprobó la Plumage (Prohibition) Act, una ley que prohibía la importación de plumas destinadas a la moda. Este fue el primer gran triunfo de la organización y consolidó su papel como una institución clave en la defensa de la naturaleza.

Más de un siglo después, la sociedad sigue trabajando para proteger la biodiversidad. Gracias a campañas de conservación y al apoyo de miles de personas, algunas especies que estuvieron cerca de desaparecer han logrado recuperarse.

Entre los ejemplos más destacados se encuentran el regreso del Red Kite, la reproducción del Osprey en Reino Unido y la recolonización de partes de Escocia y Inglaterra por parte del White-tailed Eagle.

Incluso aves que antes eran perseguidas por sus plumas, como la Little Egret, hoy vuelven a volar libremente en muchas zonas donde antes habían desaparecido. El movimiento iniciado por aquellas mujeres no solo salvó a millones de aves, sino que sentó las bases de la conservación moderna.