Historia
Segunda Guerra Mundial

Richard Vinen, historiador y catedrático inglés: «Winston Churchill fue mejor líder bélico; Charles de Gaulle fue mejor en la paz»

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Tanto el general Charles De Gaulle como Winston Churchill nos dejaron frases icónicas y son dos de los personajes más importantes del siglo XX; tanto por su papel en la segunda Guerra Mundial como en la posguerra.

Pese a que ambos formaron parte de la resistencia frente a Hitler y lideraron sus respectivos países, el historiador Richard Vinen considera que destacaron en aspectos muy distintos.

De hecho, hay una frase del catedrático inglés que resume a la perfección esta distinción de cualidades: «Winston Churchill fue mejor líder bélico; Charles de Gaulle fue mejor en la paz». Parece una cita vacía, pero cuando te la explican tiene todo el sentido del mundo.

Por qué Richard Vinen cree que Churchill fue mejor líder bélico y De Gaulle mejor en la paz

La comparación es razonable ya que tanto Churchill como De Gaulle jugaron un papel relevante en la Segunda Guerra Mundial y en la posguerra, pero en momentos y lugares muy distintos.

Churchill ya era una figura mundial cuando llegó al poder en plena amenaza nazi. En cambio, el general De Gaulle tuvo que construirse casi desde cero como símbolo de la Francia Libre.

Y ahí es donde la cita de Vinen «Winston Churchill fue mejor líder bélico; Charles de Gaulle fue mejor en la paz» cobra sentido. El ministro británico destacó en una coyuntura excepcional, cuando la palabra, la voluntad política y la negativa a rendirse podían cambiar el ánimo de un país.

El reto de Charles de Gaulle fue distinto, ya que no sólo debía mantener viva la idea de Francia durante la ocupación, sino también reconstruir su lugar después de la Segunda Guerra Mundial.

Es decir, el liderazgo de De Gaulle no se entiende únicamente desde la guerra, sino desde la posguerra y desde la aceptación de un nuevo equilibrio internacional.

Vinen plantea que De Gaulle comprendió mejor el declive relativo de Francia y de Gran Bretaña tras 1945. Esa lectura le permitió actuar con más realismo en la paz, cuando ya no bastaba con resistir, hablar por radio o sostener la moral nacional.

La frase sobre Churchill y De Gaulle que muestra la diferencia entre gobernar en guerra y en paz

Churchill fue primer ministro del Reino Unido entre 1940 y 1945, justo durante la Segunda Guerra Mundial, y volvió al cargo entre 1951 y 1955. Su imagen quedó ligada a la resistencia frente a la Alemania nazi, a sus discursos y a la idea de que la historia no estaba escrita de antemano.

De una forma u otra, su imagen siempre estará ligada a la de un líder en tiempos de guerra. Churchill es alguien acostumbrado a vivir en una situación límite y centrada en la victoria.

Esto es muy distinto a lo que pasó con De Gaulle, que primero fue líder de la Francia Libre desde Londres y más tarde presidió el Gobierno Provisional de la República Francesa. Después volvió al poder en 1958, impulsó la Quinta República y ejerció como presidente entre 1959 y 1969.

De Gaulle supo dar forma política a una Francia que debía adaptarse a la pérdida de poder, a la descolonización y al nuevo mapa de la Guerra Fría. Aspectos que Churchill nunca llegó a aceptar.

Quién es Richard Vinen y por qué compara a Churchill y De Gaulle

Richard Vinen nació en Birmingham en 1963 y es especialista en historia europea del siglo XX, sobre todo en Francia y Gran Bretaña.

De hecho, ejerce como profesor de Historia en el King’s College de Londres y ha trabajado temas como la Francia ocupada, Mayo del 68 y la Gran Bretaña de Margaret Thatcher.

La comparación entre Churchill y De Gaulle parte de la idea de que los dos fueron políticos muy teatrales, conscientes de los símbolos, de la puesta en escena y del poder de la memoria. Ambos escribieron mucho sobre sí mismos y sobre la historia que habían vivido.

En todo caso, la frase de Vinen no es una invitación a que elijamos entre Churchill y De Gaulle, pero sí un recordatorio de que fueron líderes muy distintos y que destacaron en momentos más dispares de lo que parece.