Historia
Descubrimientos

Hallazgo insólito en aguas noruegas: descubren el naufragio de un barco del siglo XVIII con un cargamento intacto de porcelana china

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

El mar del Norte acaba de revelar uno de sus secretos mejor guardados tras siglos de silencio. En las gélidas profundidades del estrecho de Skagerrak, un equipo de investigadores ha localizado un buque del siglo XVIII en un estado de conservación casi perfecto.

Este «pecio de la porcelana» contiene tesoros materiales y ofrece nuevos datos sobre las rutas comerciales globales de hace 300 años.

Descubren un barco del siglo XVIII con un tesoro de porcelana china en aguas noruegas

La localización del yacimiento no es fruto de una campaña científica convencional. Espen Saastad, un relojero y apasionado de la exploración submarina, descubrió los restos mediante el uso de vehículos teledirigidos (ROV).

El barco descansa a 600 metros de profundidad, una distancia que lo ha protegido durante siglos de las corrientes superficiales, la actividad humana y los saqueos que suelen afectar a otros naufragios costeros.

El buque, identificado como una galeota de unos 22 metros de eslora y dos mástiles, permanece prácticamente erguido sobre su quilla en el lecho marino.

Las imágenes obtenidas muestran una estructura interna y externa visible, incluyendo el casco, las vigas y hasta el equipo de cocina, como una estufa de hierro y ladrillos sellados procedentes de una antigua fábrica de Lübeck.

Según Hanna Geiran, directora de la Dirección General del Patrimonio Cultural de Noruega (Riksantikvaren), la magnitud y el estado de integridad de este hallazgo carecen de precedentes comparables en el norte de Europa.

¿Qué mercancías transportaba el «pecio de la porcelana» hallado en Noruega?

La carga del navío evidencia la sofisticación del comercio internacional hacia el año 1750. Los arqueólogos del Museo Marítimo de Noruega han identificado una asombrosa variedad de objetos que conectan diversos puntos del planeta.

El cargamento principal consiste en grandes cantidades de porcelana china, incluyendo piezas de estilo Batavia (con esmalte marrón exterior y decoración azul y blanca interior) y ejemplares de «Blanc de Chine».

Además del material cerámico, el equipo de investigación ha recuperado lámparas de araña de diseño alemán o inglés, copas de cristal, botellas y textiles.

Resulta especialmente interesante el hallazgo de restos orgánicos conservados: cajas que parecen contener té, hierbas medicinales y barriles con granos de cereales que los científicos someterán a análisis de ADN para determinar su procedencia exacta.

Esta mezcla de bienes de lujo orientales y productos fabricados europeos sugiere que el barco formaba parte de una red comercial sumamente compleja y globalizada.

Las avanzadas tecnologías ROV en la recuperación del «pecio de la porcelana»

El estudio de un yacimiento a tal profundidad exige una precisión técnica extrema. Los expertos utilizan drones submarinos equipados con brazos robóticos y ventosas para extraer las piezas más delicadas sin causar daños.

La inversión pública para estas tareas asciende ya a 2,9 millones de coronas noruegas (unos 260.000 euros), destinadas a financiar la documentación y conservación de los materiales.

Andreas Bjelland Eriksen, ministro noruego de Clima y Medio Ambiente, subraya que este hallazgo marca una nueva era para la arqueología subacuática del país, permitiendo acceder a entornos que hasta hace poco resultaban inaccesibles.

Una vez finalizadas las labores de restauración y estudio, el Museo Marítimo de Noruega en Oslo expondrá al público este tesoro sumergido. De hecho, el centro ofreció durante el mes de junio un pequeño adelanto de los objetos recuperados, permitiendo a los visitantes contemplar de cerca la historia del comercio marítimo del siglo XVIII.