Àngel Llàcer muestra las secuelas de la bacteria que casi le mata: «Tengo la pierna de un torero»
El presentador acudió a presentar 'Congelados', su nuevo programa

El pasado miércoles 24 de junio, los espectadores de Antena 3 pudieron disfrutar de una nueva entrega de El Hormiguero presentada por Pablo Motos. Tras la visita de RoRo, las puertas del plató se abrieron para recibir a Àngel Llàcer. En esta ocasión, el reconocido presentador, actor y director teatral acudió al programa de Antena 3 para presentar Congelados, su nuevo programa en laSexta en el que retará a famosos a quedarse completamente inmóviles. «Hay tres capitanes de equipo que traen gente a concursar. Luego está una zona que se llama el congelador, y cuando entras ahí no te puedes mover pase lo que pase, y pueden pasar cosas muy locas», explicó. Poco después reconoció que, durante las grabaciones, se rompió el brazo: «Pusieron la canción de Forever Young, me vine arriba y me subí a una silla con ruedas, me caí y me rompí el brazo».
Acto seguido, añadió: «Era al principio de la grabación de un programa y no podía dejarlo, así que hice el programa con el brazo roto». Como no podía ser de otra forma, Pablo Motos no dudó en aprovechar esta visita para preguntar a su invitado cómo se encontraba de la herida que sufrió en la pierna. Y todo como consecuencia de contraer una bacteria en Vietnam hace, aproximadamente, dos años. Fue una situación verdaderamente trágica, puesto que casi pierde la vida. Sin ningún tipo de reparo, Àngel Llàcer decidió mostrar a los espectadores de El Hormiguero la cicatriz en su pierna. Lejos de que todo quede ahí, se pronunció al respecto: «Tengo la pierna de un torero. Hay gente a la que le gustan las cicatrices, pero yo todavía no he encontrado a ninguna», bromeó, sin dejar de incidir en la gravedad de la situación: «Casi me mata literalmente, pero una vez curado ya está».

Por si fuera poco, quiso ir mucho más allá: «También es verdad que te haces mayor. Cuando no te duele la caderita, te duele el pie», comentó. Tras estas palabras, y como no podía ser de otra manera, la conversación siguió su curso en torno al hecho de hacerse mayor. Fue entonces cuando Pablo Motos reconoció que tenía 60 años, y que cumplía los 61 el 31 de agosto. Además, se mostró bastante contrario a decir la edad.
«No voy a decir más la edad, porque es un prejuicio. A la gente, le dices que tienes 60 y se piensan que te vas a morir pasado mañana, te ven ya prácticamente en el panteón», comenzó explicando el presentador de El Hormiguero. Y añadió: «Por dentro no envejeces nada, pero te subes a un taxi y el señor te llama de usted».
El invitado del pasado miércoles, por su parte, quiso ir mucho más allá a la hora de sincerarse sobre este tema: «Yo me creo que no envejezco, me pienso que soy guapo y joven y maravilloso y me miro en el espejo y veo que no, que no soy ni un chaval ni guapo», explicó, bajo la atenta mirada de los espectadores de El Hormiguero.
Fue entonces cuando Pablo Motos no tuvo reparos a la hora de hablar sobre un truco de la tele, que es utilizar luz amarilla desde el borde de la mesa, puesto que ayuda con la imagen. «En el espejo del baño me he puesto luz amarilla, que te quita años, así no me veo las ojeras», reconoció, sin tapujos.
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