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La aldea gallega a la que Julia Otero quiere que su hija regrese cada año

Vuelve a su Galicia natal siempre que puede

  • Nacho Molina
  • Periodista especializado en información de corazón y televisión. Me paso la vida hablando de 'El Hormiguero', 'La Revuelta', 'Equipo de investigación', 'Pasapalabra' y me encanta estudiar las audiencias de televisión cada mañana. Tampoco me pierdo nada de las vidas famosos, influencers y cantantes.

Julia Otero, una de las periodistas más reconocidas de la radio española, guarda un refugio muy especial lejos de los estudios y las cámaras: Santa María da Penela, la pequeña parroquia gallega en la que nació y a la que sigue regresando varias veces al año para reconectar con sus raíces. La locutora de las mañanas del fin de semana de Onda Cero con su Julia en la Onda ha conseguido reunir a 1.149.000 oyentes cada fin de semana, según los resultados de la segunda oleada del EGM de 2026 (Estudio General de Medios). Aunque los fines de semana no puede acudir a este pueblo, la periodista sí que puede volver a sus orígenes con mayor facilidad debido a que tiene una menor carga de trabajo después de abandonar los programas en directo de lunes a viernes.

Santa María da Penela, también conocida como A Penela, es una pequeña parroquia situada a apenas 5 kilómetros de Monforte de Lemos, en el sur de la provincia de Lugo, dentro de la comarca de Terra de Lemos y de la Ribeira Sacra. Cuenta con menos de 100 habitantes, repartidos en varios núcleos de población dispersos como A Penela, As Pereiras, A Cabana o A Fontela, y sufre como buena parte de la Galicia rural el problema de la despoblación. Otero nació en el seno de una familia humilde de Monforte de Lemos. Su padre era trompetista, en una época en la que la localidad era el nudo ferroviario más importante de Galicia. Como tantas otras familias gallegas de la época, los Otero emigraron a Barcelona cuando Julia tenía solo tres años, en busca de un futuro mejor. Pese a la distancia, la periodista nunca cortó el vínculo con su tierra, y sus veranos de infancia transcurrieron precisamente en A Penela, donde vivió su primer contacto con la vida rural, los animales y la comunidad vecinal. Por eso la unión con esta zona es tan importante y no quiere que su familia la pierda, pese a que la capital barcelonesa es su lugar de residencia.

«Aquí uno encuentra siempre las esencias»

La propia Otero ha explicado en distintas entrevistas lo que ese rincón significa para ella: «Sobre estos campos corrí por primera vez en mi vida. Aquí fui criada hasta los tres años y este es mi gran rincón secreto. Porque aquí uno no se pierde, aquí uno encuentra siempre las esencias». De sus recuerdos de infancia, destaca uno por encima de los demás: «Si me tengo que quedar con un solo recuerdo, sería la siesta que nos hacíamos todos los vecinos después de comer, a la sombra de un cerezo gigantesco, cuando era niña».

La casa familiar rehabilitada y un proyecto para su hija

Julia Otero durante una visita a La Ribeira Sacra (Instagram).

Con el paso de los años, Otero decidió rehabilitar la antigua casa familiar en A Penela para convertirla en su residencia durante las estancias en tierras lucenses, a las que acude «como mínimo tres o cuatro veces al año». El objetivo no es solo personal: la periodista busca que su hija Candela, cirujana vascular nacida en Cataluña, mantenga un vínculo activo con esta tierra pese a que tenga su vida en Cataluña.

Junto a su marido, el médico Josep Martínez, Julia Otero se ha implicado también en la recuperación de tierras de cultivo que llevaban décadas abandonadas, donde el matrimonio ha plantado olivos de variedades gallegas autóctonas que durante siglos permanecieron abandonadas y que hoy viven un proceso de recuperación gracias a iniciativas como la suya.

Una zona en la que recuperan las tradiciones

Durante sus estancias en Galicia, Otero lleva un ritmo de vida muy alejado del que tiene en los estudios de radio. Recorre los montes en caminatas de «cinco, seis, diez kilómetros», según ha contado ella misma, y disfruta charlando con vecinos mayores que ella y que han podido vivir allí toda la vida. Cuando baja a Monforte de Lemos, la población más grande de aquella zona, su recorrido incluye paradas fijas en la Plaza de Abastos, las pulperías de Os Chaos y el local La Polar, en una ciudad presidida por el imponente Colegio de Nuestra Señora de la Antigua, conocido como El Escorial de Galicia.

El vínculo de Julia Otero con su tierra natal es grande, pese a vivir y hacer toda su carrera en Cataluña. En el año 2009, el Ayuntamiento de Monforte de Lemos la nombró Hija Predilecta de la ciudad, un reconocimiento que, según ha reconocido la propia periodista, la emocionó profundamente.