España
Ministerio del Interior

La viuda del primer guardia civil asesinado con Marlaska: «Lo mataron dos, el que le negó los medios y el que le disparó»

Afirma que "ni Marlaska ni Sánchez quieren a la Guardia Civil ni a la Policía Nacional y porque los están maltratando"

La viuda del primer guardia civil asesinado con Fernando Grande-Marlaska como ministro del Interior sostiene que a su marido «lo mataron dos: el que no le dio los medios necesarios para desempeñar su trabajo y el que le disparó». Así lo declara a OKDIARIO esta mujer coraje, Raquel Pérez Palma, viuda del guardia civil José Manuel Arcos.

Su esposo fue asesinado en octubre de 2018 en Huétor Vega (Granada) a manos de un delincuente común y multirreincidente conocido como El Kiki. El ladrón lo asesinó de un disparo cuando el agente intentaba detenerlo. Le arrebató el arma reglamentaria y, durante un forcejeo, le pegó un tiro que acabó con su vida.

La viuda del agente José Manuel Arcos responsabiliza al ministro de la muerte de su esposo, quien ni había sido dotado de chaleco antibalas ni de una funda antihurto para su arma. «Es responsable de su muerte y la de todos los agentes que han sido asesinados en acto de servicio por la falta de los medios obligatorios para desempeñar su trabajo», sostiene Raquel Pérez.

Por ejemplo, en el caso del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, la diferencia de medios es abismal respecto a los narcotraficantes, que usan grandes y potentes lanchas y portan armas de guerra, mientras que los agentes van en pequeñas zódiacs y no pueden hacer uso de sus armas por la falta de respaldo legislativo.

Por ello, exige al Gobierno de Pedro Sánchez medidas urgentes que pongan fin a este goteo de muertes de servidores públicos. Además, sostiene que el ministro del Interior, «lo que tendría que hacer es dimitir» de inmediato. «Son familias rotas por culpa de este ser», asevera Raquel Pérez, en alusión a Marlaska.

«Por mucho que quieran maquillar las cifras de los agentes fallecidos en acto de servicio, ocultando información relevante a la ciudadanía, se acumulan los féretros delante de la puerta del Ministerio del Interior», sentencia, subrayando que los agentes «están para protegernos y cuidarnos, no para que los asesinen».

Revive su duelo con cada nueva muerte

Raquel Pérez es hija, nieta, sobrina y viuda de guardia civil, y se desgarra de dolor con cada muerte en la Policía y la Benemérita, ya que abre su herida y le hace revivir la trágica pérdida de su esposo, con quien llevaba 25 años unida y tuvo dos hijos.

Esto le ocurrió la semana pasada al conocer la muerte de dos guardias civiles en Huelva, Jerónimo J. M. y Germán P., mientras perseguían a narcos. También sufrió al ver las imágenes de su funeral y en ellas a sus viudas, familiares y compañeros sufriendo.

«Cada una de estas desgracias hacen que reviva mi pena y me sumo en dolor con las familias», declara Raquel Pérez, quien incluso ha forjado estrechos lazos con muchas de las viudas y madres de los agentes fallecidos.

Todas las asociaciones de guardias civiles han denunciado la ausencia de Marlaska en el funeral de los agentes de Huelva. «Nos abandona», declararon a este diario al conocer el plante del ministro a las familias para dar una rueda de prensa sobre el crucero del hantavirus y posteriormente viajar a Tenerife, pese a que el Hondius llegaba de madrugada.

La viuda del primer agente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado asesinado en acto de servicio durante el mandato de Marlaska no da crédito a que el ministro se escondiera tras esta crisis sanitaria para no dar la cara en el funeral, si bien considera que era mejor para las familias que «no fuera este ser».

Reprocha a Marlaska que la abandonara

La siguiente aparición del ministro fue el pasado miércoles, en la jura de la última promoción de guardias civiles en Baeza (Jaén), donde recibió una brutal pitada y abucheos al decir que está «rabioso» y «dolido» por las muertes en Huelva. Además, el público acogió sus palabras con una sonora carcajada.

«Dice que le duelen los guardias civiles, pero a mí me tuvo ocho años de lucha, sufriendo, negándome lo que me correspondía tras el asesinato de mi marido», critica Raquel Pérez, a quien al duelo de su esposo se sumó una «lucha infernal» hasta que se condenó al asesino de su marido a 22 años y medio de prisión.

Una batalla judicial que Raquel y sus hijos libraron junto al abogado Javier López y García de la Serrana, quien ha llevado el caso de forma «totalmente altruista, gratuita». Lucha a la que siguió otra en la jurisdicción Contencioso-Administrativa para que el Ministerio del Interior asumiera la indemnización de 334.000 euros por daño moral impuesta al condenado tras declararse éste insolvente.

Una indemnización de la que el Ministerio pretendía zafarse, pero la Audiencia Nacional dio la razón a esta familia, que consiguió una sentencia pionera que también ha abierto la puerta a que otras viudas e hijos puedan cobrar una indemnización. Una importante resolución con la que Raquel Pérez ha hecho historia

Hasta entonces, la Justicia sólo había reconocido este derecho a los propios policías y guardias civiles por lesiones sufridas en el desempeño de su labor policial. Sin embargo, los familiares quedaban al margen. 

«Marlaska es un mentiroso»

A Raquel Pérez Palma se le revolvieron las entrañas al escuchar a Marlaska en Baeza. «No creo en sus palabras, es un mentiroso como su jefe», afirma en alusión al ministro y al presidente. Considera que «ni Marlaska ni Sánchez quieren a la Guardia Civil ni a la Policía Nacional, porque los están maltratando, entre otras cosas negándoles la profesión de riesgo».

La viuda del agente Arcos se ha sentido «completamente abandonada» y «ninguneada» por este ministro. Un trato que no esperaba después de que Marlaska asistiera al funeral de su marido, le impusiera una medalla a título póstumo –la Cruz de la Orden del Mérito con distintivo rojo– y en el funeral dijera unas palabras de reconocimiento.

Lo cierto es que Marlaska tardó 15 meses en firmar la medalla que él mismo colocó sobre el féretro, lo que provocó que a la familia de Arcos tardaran en reconocerle la ayuda. A esto se suma que Hacienda retiene a las viudas de los guardias civiles la mitad de la dotación de las medallas, como recientemente ha informado OKDIARIO.

Además, el Ministerio del Interior ha estado durante cuatro meses y medio retrasando el pago de la indemnización a esta familia, aumentando con ello su sufrimiento, como también ha revelado este diario en exclusiva. Finalmente, cuatro días después de la publicación de la información, la Audiencia Nacional comunicó a esta familia que Interior había consignado la indemnización y que la recibirían en los próximos días.

Medios para Marruecos y los mossos

Esta viuda destaca que Marlaska, que es magistrado en servicios especiales, llevó escolta durante años por estar en la diana de ETA. «¿Quién lo protegía entonces? Policías y guardias civiles, pero ahora los tiene sumamente abandonados al no darle los medios necesarios», critica.

«¿Para qué quieren una pistola si no la pueden usar? No se pueden defender”, añade indignada esta mujer coraje, recordando que encima algunos delincuentes y asesinos acusan de forma falaz a los agentes que los han detenido e incluso terminen siendo juzgados.

Raquel Pérez pone en valor «el espíritu de servicio de los agentes», destacando, por ejemplo, que en «en la DANA, Interior impidió que sirvieran en esta catástrofe, pero tanto policías como guardias civiles acudieron de paisano a ayudar, como otras tantas personas».

La viuda del agente Arcos tampoco comprende que el Ministerio del Interior «destine una gran cantidad de dinero a los policías de Marruecos para que vayan uniformados y equipados y les compre incluso vehículos blindados nuevos, y a los mossos también, pero no dote a policías y guardias civiles de los medios necesarios».

«Me pregunto dónde está el dinero de la Guardia Civil y de la Policía para hacer lo mismo y darles la profesión de riesgo y la equiparación real», critica indignada, denunciando que el Ministerio del Interior encima obligue a los agentes y a sus familias a tener que contratar a unos abogados valientes para luchar contra estas discriminaciones e injusticias.