España
Elecciones de Castilla y León

Sánchez aboca al PSOE al batacazo electoral en Castilla y León tras hundirlo en Extremadura y Aragón

Los socialistas se conformarían con no anotarse este domingo su peor resultado histórico en la región

  • Roberto Pérez
  • Periodista y licenciado en Ciencias Políticas. Especialista en sector público, economía política y presupuestaria, e instituciones político-administrativas. Trabajó para Agencia Efe y Cope, ejerció durante más de 20 años en ABC -etapa que incluyó el ejercicio temporal de la corresponsalía de Nueva York- y actualmente es subdirector de OKDIARIO.

Ni los más optimistas dentro del PSOE manejan otro escenario que no sea el de una sonada derrota en las elecciones autonómicas que celebra Castilla y León este domingo. Lo admiten en privado. Como aceptan que, más allá del tirón personal que tenga el candidato regional de los socialistas, Carlos Martínez, lo que aboca a la derrota es la deriva de Pedro Sánchez, el sanchismo que sigue atrincherado en La Moncloa mientras sacrifica, sin excepción ni piedad, uno a uno, a cada cabeza de cartel de las sucesivas citas autonómicas con las urnas.

Carlos Martínez, veterano alcalde de Soria –a sus 53 años de edad lleva desde 2007 al frente de la capital de esta despoblada provincia–, está resignado a perder este domingo en las elecciones castellanoleonesas –la evidencia se impone–. Y fía sus esperanzas al amargo objetivo de, al menos, no tener que ser la cara de cartel del peor resultado del PSOE en la historia electoral de esta comunidad autónoma.

El suelo está en un 25,94% de apoyo electoral. Fue su peor dato hasta la fecha. Barrido por el PP que ya por entonces lideraba Juan Vicente Herrera, aquel PSOE aún se lamía las heridas de los fiascos gubernamentales de Zapatero que dejaron al partido tremendamente tocado, mientras el PP de Rajoy, desde La Moncloa, lograba ir enderezando las desvencijadas cuentas que había heredado del zapaterismo por aquella gran crisis económica que había estado galopando durante seis largos años, desde 2008.

Con aquel escenario, el PSOE cosechó en las autonómicas de 2015 un 25,94% de apoyo electoral (353.575 votos). El golpe fue de tal calibre que aquel pobre resultado hizo bueno el que hasta entonces había sido su peor registro en Castilla y León, el que obtuvo en 2011, cuando se anotó un respaldo en las urnas del 29,68% en una región que, en los buenos tiempos del PSOE, los del primer Felipe González, había llegado a superar el 44% en las autonómicas de 1983.

Ahora, en las horas previas al escrutinio, no son pocos los que en el partido firmarían por que el PSOE del candidato Carlos Martínez salve el entuerto con un apoyo electoral que supere –si quiera por unas agónicas décimas– el que hasta ahora es el peor resultado de la historia de los socialistas castellanoleoneses, aquel 25,94% de los comicios de 2015. Firmaría por ello el propio Carlos Martínez. Y con el mismo entusiasmo se darían por conformados en Moncloa.

Carlos Martínez se juega una parte sustancial de su futuro político –no todo, o al menos eso intentará– en esas décimas por las que sueña para no ser el cabeza de lista socialista con el peor resultado electoral de la historia autonómica de Castilla y León. Al soriano Carlos Martínez no se le conoce otro oficio que el de la política profesional, en la que se adentró a temprana juventud. En 1999, con 26 años, entró como concejal en el Ayuntamiento de Soria. Ocho años más tarde ganó en las urnas la Alcaldía de la capital soriana y revalidó el cargo con cuatro mayorías absolutas consecutivas, en 2011, 2015, 2019 y 2023.

Martínez no ha querido dejar la Alcaldía tras ser nombrado candidato a la Junta de Castilla y León. Hace un mes dijo que renunciará a ella cuando tome posesión como procurador (diputado) de las Cortes regionales tras las elecciones de este domingo. Pero no faltan los que, incluso dentro de su partido, ponen en duda que ese anuncio se haga finalmente efectivo, según cuál sea el horizonte político tras la derrota de esta cita con las urnas. Horizonte que dependerá, en gran medida, de lo severo que sea el batacazo que se lleve este domingo en las urnas el PSOE del que es cabeza de cartel en Castilla y León.