Torra lanza una ley para multar con 600.000 € a los constitucionalistas que quitan lazos amarillos
El Gobierno del xenófobo Quim Torra ultima un plan para perseguir a los grupos constitucionalistas y a los ciudadanos anónimos que traten de frenar la ocupación de los separatistas con simbología golpista en las calles de Cataluña. Según ha informado este jueves el conseller de Interior, Miquel Bunch, el Ejecutivo catalán contempla multas de entre 30.000 y 600.000 euros para aquellos «autores de ataques contra la libertad ideológica y política» en esta comunidad.
«Nadie en Cataluña tiene la impunidad de poder agredir, perseguir, insultar y no respetar el derecho que tenemos todos a defender nuestra ideología política», ha manifestado el conseller, que ha garantizado que la Generalitat perseguirá tanto penal como administrativamente a todo aquel que «cruce la línea roja del respeto a la libertad ideológica y política».
Bunch ha explicado que la intención del Govern es «trabajar en colaboración con el fiscal de odio de Cataluña para perseguir penalmente cualquier delito de este tipo». Pero el conseller no se ha quedado ahí y ha añadido que en aquellos casos que no constituyan un delito penal, el departamento de Interior de la Generalitat también actuará contra «ataques a la libertad ideológica» mediante la interposición de sanciones administrativas de entre 30.000 euros (para las infracciones graves) y 600.000 euros (para las muy graves).
«Tenemos un plan operativo específico. Nadie en Cataluña tiene la impunidad de agredir, perseguir, insultar, de no respetar el derecho a tener nuestra ideología política», ha incidido Bunch. Una medida polémica que llega en pleno debate por la ocupación de calles y playas que están realizando los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) con lazos amarillos y otra propaganda golpista. De llegar a aprobarse este plan, los Grupos de Defensa y Resistencia (GDR), constituidos como respuesta cívica a los violentos CDR, estarán en el centro de la diana.
El conseller de Interior, que ha comparecido en rueda de prensa junto al director de la policía autonómica, Andreu Joan Martínez, y el comisario jefe de los Mossos d’Esquadra, Miquel Esquius, ha dicho sentir «preocupación» por los 178 episodios de «intolerancia política e ideológica» que ha habido en Cataluña en el último trimestre, a razón de casi dos al día: 93 en mayo, 52 en junio y 33 en julio.
«Fascistas»
A preguntas de los periodistas, Buch ha enfatizado que los casos registrados en el último trimestre en Cataluña de vulneración del orden público o de ataques por motivos ideológicos y políticos han sido protagonizados tanto por independentistas, entre ellos el acoso al juez del Supremo Pablo Llarena, como por «fascistas», ha dicho el conseller para referirse a los recientes episodios de Manresa (Barcelona) y Verges (Girona), donde hubo enfrentamientos para intentar impedir la colocación de ‘esteladas’.
Además, Buch ha emplazado a la ministra de Justicia, Dolores Delgado, a impulsar la creación de juzgados especializados en Cataluña en el ámbito de la persecución de los delitos de odio.
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