España
CEUTA

La Policía calcula en 10.000 los invasores ocultos en pisos patera y casas abandonadas de Ceuta esperando saltar a la Península

La Policía calcula que en Ceuta podrían estar funcionando más de 300 "pisos patera"

Parte de esos inmigrantes ocultos fueron los que interfirieron en el traslado del puerto de Ceuta

Dos detenidos en Ceuta por esconder a 25 invasores en su piso: les cobraban 300 euros al mes por vivir hacinados

Los abordajes de los invasores de Ceuta a los ferrys que zarpan hacia la Península se multiplican: ya son 30 al día

  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018. Fui redactor del Diario de Las Palmas, pasé por los Informativos de Telecinco, me ocupé de sucesos en Telemadrid hasta el 2006, fui prescriptor en plató de sucesos y actualidad para Las Mañanas de Cuatro y el Programa de Ana Rosa hasta el año 2019 y desde entonces colaboro con TVE. Desde hace dos años, también me puedes escuchar en el programa Por Fin de Onda Cero en la sección "De buenos y malos". Coautor de los libros "Los reyes latinos", "Red de mentiras" y "Tras el muro".

Más de 10.000 inmigrantes ilegales ocultos en «pisos patera», garajes, locales y casas abandonadas de Ceuta esperan su oportunidad para viajar a Algeciras o Málaga. Son datos de fuentes policiales que ven muy remota la posibilidad de que en diciembre se restablezca la normalidad en la ciudad autónoma. De ahí salieron los miles de inmigrantes que frustraron el traslado de los acampados en la playa del Trampolín y ocuparon las plazas del nuevo centro de acogida en el puerto de Ceuta.

«La ciudad está plagada de inmigrantes ilegales, ya sea ocultos por familiares o amigos, escondidos en ‘pisos patera», viviendas okupadas o en campamentos improvisados en los montes que rodean Ceuta», puntualiza una fuente policial. La misma fuente insiste en que «de ahí salieron los miles de inmigrantes que colapsaron el traslado de los acampados en la Playa del Trampolín».

Entraron con la avalancha y son los más resilientes. Mientras otros tiraron la toalla, estas miles de personas esperan reunir el dinero suficiente para pagar a las mafias su billete de traslado a la península o que el Gobierno de España termine cediendo y los saque de allí para rebajar la presión sobre Ceuta. No acuden a los recursos del Estado porque temen que les devuelvan a Marruecos.

Fuentes policiales apuntan que el Gobierno ha vuelto a errar en su plan para desatascar Ceuta, confiando en que iban a regresar a Marruecos ante la falta de recursos y la imposibilidad de conseguir viajar a la península. No contó con la capacidad de aguante de estos inmigrantes, ni con todas las posibilidades que les ofrecía la ciudad.

Turnos de «camas calientes»

Aguantan escondidos en garajes o hacinados en «pisos patera», haciendo turnos de «camas calientes», compartiendo lecho por turnos. Saben que la prioridad de las autoridades es desalojar a los otros miles que ocupan las playas o han acampado en las calles.

Los que tienen más suerte han sido acogidos por familiares, amigos o conocidos. Los que no, pagan como mínimo 300 euros al mes por un hueco para dormir en una cocina junto a otras cinco personas, 900 por vivir en un garaje, 500 por un hueco en una azotea, en un local comercial o en un sótano. También pagan 5 euros por cargar el teléfono móvil.

6.000 € por llevarles a la península

La invasión de Ceuta ha sido un maná caído del cielo para las mafias de la inmigración que ya funcionan a toda máquina. Tienen clientela de sobra y una demanda inagotable.

Algunas organizaciones incluyen la estancia previa por 900 euros al mes, además de cobrar 6.000 euros como mínimo por el traslado a la península. Sólo les frena el refuerzo policial para evitar el trajín de viajeros ilegales que parten de Ceuta.

De vez en cuando, las operaciones policiales levantan la alfombra y precintan «pisos patera». El último hace unos días, con 25 inmigrantes viviendo en la casa, seis de ellos menores. La pareja que les alquilaba el espacio terminó detenida, por la Guardia Civil. Sus vecinos denunciaron que había inmigrantes ilegales viviendo hasta en los descansillos del edificio.

En otra operación de la Policía Nacional ejecutada la semana pasada, se destapó una organización que cobraba 900 euros a inmigrantes por vivir en garajes. Estos ya habían adelantado una cantidad para pagar el viaje a la península. Ahora las mafias piden hasta 8.000 euros por el trayecto; el precio sube cada día.