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Felipe VI acepta la invitación de Sheinbaum para asistir al partido entre España y Uruguay en México

La presencia del Rey en territorio mexicano representa un gesto de acercamiento institucional entre ambos países

El Rey Felipe VI ha aceptado la invitación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para asistir el próximo 26 de junio al partido del mundial de fútbol entre España y Uruguay que tendrá lugar en el país centroamericano.

El partido entre España y Uruguay será el último compromiso de la primera fase para la selección española y se disputará en Guadalajara, una de las sedes principales del campeonato. Sin embargo, la relevancia del viaje va mucho más allá del ámbito deportivo. La presencia del Rey en territorio mexicano representa el movimiento de acercamiento institucional más significativo entre Madrid y Ciudad de México desde el inicio de la crisis diplomática abierta durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador.

La invitación de Sheinbaum fue remitida el pasado 3 de febrero, aunque no trascendió públicamente hasta mediados de marzo. En aquel momento, Casa Real señaló que la propuesta había sido recibida «con agrado» y dejó claro que la invitación se había producido antes de que Felipe VI pronunciara unas declaraciones sobre la Conquista española que tuvieron una enorme repercusión política en México.

Durante una visita a una exposición sobre mujeres indígenas mexicanas en el Museo Arqueológico Nacional, el Rey reconoció que durante la Conquista hubo «mucho abuso», pese a las leyes impulsadas por la Corona española de la época para proteger a las poblaciones indígenas. Además, admitió que determinados comportamientos desarrollados en aquel periodo histórico no pueden contemplarse hoy «con orgullo» si se analizan desde los valores actuales.

Las palabras del monarca fueron interpretadas en numerosos sectores políticos y mediáticos mexicanos como un gesto de distensión hacia el país norteamericano, especialmente después de años de deterioro diplomático. La tensión entre ambos gobiernos se había intensificado desde que López Obrador enviara una carta a Felipe VI reclamando disculpas oficiales por los agravios cometidos durante la conquista de América.

La ausencia de una respuesta institucional por parte de la Casa Real española provocó un fuerte enfriamiento en las relaciones bilaterales. Uno de los episodios más simbólicos de ese distanciamiento se produjo en octubre de 2024, cuando Felipe VI no fue invitado a la toma de posesión de Sheinbaum como presidenta de México, una decisión que generó sorpresa y malestar en círculos diplomáticos españoles.

Ahora, el escenario parece haber cambiado. En la carta enviada al monarca, Sheinbaum destaca que el Mundial representa una oportunidad para reforzar los lazos históricos entre España y México y reivindicar los vínculos culturales compartidos entre ambos pueblos. La dirigente mexicana subraya la «profundidad» de una relación construida sobre la lengua común, la memoria histórica y décadas de intercambio humano y cultural.