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Economía
Motor eléctrico en la capital

Madrid acelera con la Fórmula E: Tatiana Calderón y Alberto Longo analizan el aterrizaje en «Tiempo Extra»

El panorama del motor en España ha dado un vuelco definitivo. El programa Tiempo Extra de OKDIARIO, con José de la Morena y Francisco Rabadán al frente, ha emitido un especial que aclara todas las dudas respecto al desembarco de la Fórmula E en la capital. Con el Circuito del Jarama como telón de fondo, el espacio contó con las valoraciones de dos pesos pesados: la piloto de Citroën, Tatiana Calderón, y el cofundador de la categoría, Alberto Longo. Ambos coincidieron en que Madrid vive un momento dulce, convirtiéndose en el epicentro mundial de las cuatro ruedas.

La llegada de este mundial eléctrico no es un evento pasajero. Según se desprendió de las entrevistas, la ciudad ha logrado un hito histórico al compaginar dos de las categorías más potentes del automovilismo. Esta dualidad sitúa a Madrid en una posición de privilegio, demostrando que el asfalto madrileño tiene capacidad de sobra para albergar la tecnología más disruptiva del planeta sin perder la esencia de la competición pura.

Tatiana Calderón: «La aceleración supera a la de un Fórmula 1»

Uno de los momentos más impactantes de la charla fue cuando Tatiana Calderón rompió los mitos sobre la potencia eléctrica. La piloto colombiana, que corre bajo los colores de Citroën, fue tajante: «La aceleración de estos coches es mayor a la de un Fórmula 1». Para ella, competir en el Jarama es un reto especial por ser un trazado «de la vieja escuela» que exige una pericia técnica fuera de lo común. Calderón destacó que el equipo técnico que la respalda es el más avanzado que ha visto en toda su trayectoria profesional.

Pero más allá de los caballos de potencia, Tatiana puso el foco en la gestión mental. «Tienes que ser un piloto muy versátil y muy inteligente emocionalmente para saber cómo administrar las carreras», confesó en los micrófonos de OKDIARIO. También hubo espacio para la reivindicación, señalando que la Fórmula E está siendo pionera en dar oportunidades reales a las mujeres. Su sueño es claro: inspirar a nuevas generaciones y ver a una mujer en la cima del motor en los próximos diez años, aunque admite que el cambio de mentalidad en el ambiente no va tan rápido como le gustaría.

Alberto Longo: un impacto de 100 millones de euros para Madrid

Por su parte, Alberto Longo desgranó la importancia económica y estratégica de este Gran Premio. El cofundador de la categoría aseguró que el sueño de competir en España por fin es realidad y que Madrid ha llegado en el «momento justo», con una competición ya madura que garantiza el éxito rotundo. Las cifras hablan por sí solas: se espera un impacto económico de entre 80 y 100 millones de euros para la región, con un lleno absoluto en las gradas que confirma el hambre de motor que hay en el país.

Longo también respondió a las cuestiones de Paco Rabadán sobre la elección de las sedes y el futuro de la categoría. Fue especialmente crítico con el rumbo de otras competiciones, afirmando que «la nueva Fórmula 1 a mí no me gusta, está perdiendo su norte». Frente a eso, defendió la lealtad de la Fórmula E a sus 450 millones de seguidores y confirmó que Madrid tiene un contrato a largo plazo para seguir siendo sede fija. Su agradecimiento a las autoridades fue explícito, recordando los tiempos duros de la pandemia en los que se sembró la semilla de lo que hoy es una realidad consolidada.

Tecnología, simuladores y el debut de Citroën

La preparación para una carrera de este nivel no deja nada al azar. Tatiana Calderón explicó la cantidad ingente de horas que pasan los pilotos en el simulador para clavar cada trazada antes de saltar a la pista real. Para Citroën, este campeonato supone un debut ambicioso donde buscan dar un golpe sobre la mesa y demostrar que su tecnología eléctrica está a la vanguardia.

El especial de Tiempo Extra dejó una conclusión clara: la Fórmula E ha venido a Madrid para quedarse y para ofrecer un producto radicalmente distinto. Entre la sofisticación técnica de los ingenieros y la valentía de pilotos como Tatiana, la capital se prepara para una era donde el silencio de los motores eléctricos gritará más fuerte que nunca en las clasificaciones mundiales.