Álvaro Arbeloa, como es habitual en cada derrota, quiere asumir, por lo menos de cara al exterior, la responsabilidad de lo ocurrido. Pero la sensación tras lo visto en Son Moix es que este batacazo, que deja a los madridistas con muy pocas opciones de seguir peleando una Liga que, salvo sorpresa, descansará para la eternidad en la sala de trofeos del Barcelona, es que los jugadores no han estado a la altura. Especialmente tres futbolistas que salen muy marcados de este batacazo.
El peor, por encima de todos, ha sido Eduardo Camavinga. Otra vez. No es novedad esto, por eso el francés tiene el cartel de transferible. La duda es si alguien vendrá a por él con una oferta que le cuadre a los dirigentes del Real Madrid, que tampoco van a pedir más. En la primera parte fue una máquina de perder balones, aunque lo más grave fue cómo falló en el primer gol.
Camavinga fue mal al salto, perdió el marcaje de Morlanes, al que le siguió con la mirada por detrás. Si le preguntan a estas horas qué número lleva el mallorquinista debería responder sin dudar, ya que contempló a su espalda cómo el rival pisaba área y definía a placer. Su empanamiento hizo saltar por los aires a toda la defensa madridista, donde hay demasiados jugadores que no están al nivel.
Arbeloa le dejó un recado en sala de prensa tras el encuentro: «Aquí en cuanto te despistas, pierdes una marca y no la sigues, te cuesta un gol». Poco más puede hacer un entrenador que ve una y otra vez cómo muchos de sus jugadores no dan el nivel en parte porque no pueden, pero también porque no quieren. Porque no les motiva Son Moix como sí les motivará dentro de unos días el escenario de la Champions.
Trent es un defensa que no defiende
Otro que sale mal parado es Trent Alexander-Arnold. Cómo estará Carvajal para no jugar. El inglés es un defensa que no defiende porque no sabe, pero tampoco le pone mucho interés. Es tremendamente débil y la sensación de que la cosa no va con él es complicada de aguantar. Acertó poniendo un buen centro a Militao en el gol madridista.
Y luego está Álvaro Carreras, que volvió a ser titular y desaprovechó la oportunidad de mantener ese privilegio. El gallego quedó señalado en el segundo gol del Mallorca, en el de Muriqi, ya que no supo cerrar. Tampoco aportó nada en ataque, salvo fueras de juego.