En el verano de 2018 se puede decir que el Real Madrid comienza una nueva era. Un cambio de ciclo. Al finalizar la temporada, Zidane decidió poner punto final a su primera etapa como entrenador del conjunto blanco y, semanas después, Cristiano Ronaldo ponía rumbo a Turín para comenzar una nueva andadura en la Juventus. Casi al mismo tiempo, un joven Vinicius Junior aterrizaba en Valdebebas y, sin saberlo en ese momento, comenzó una nueva etapa para la entidad madridista.
Desde ese momento, el Real Madrid ha ganado 14 títulos. Los que tiene en su palmarés tanto Vinicius Junior como Valverde. Ambos llegaron en el verano de 2018 y desde ese momento los blancos han comenzado una era dorada en la que se han acostumbrado a ganar y, sobre todo, a jugar finales.
De hecho, el primer partido oficial de aquella temporada fue una final de la Supercopa de Europa ante el Atlético de Madrid en Tallin. Ninguno de los dos jugaron aquel encuentro en el que los madridistas perdieron. Tuvieron que esperar a diciembre para ganar su primer título y la primera de las 14 finales que han disputado hasta la fecha. El 26 de abril les espera la decimoquinta en Sevilla.
Cerca de ellos está Rodrygo Goes, que ya ha jugado 12 finales desde que llegó al Real Madrid al verano siguiente. Las mismas que Eder Militao. Una menos ha jugado Eduardo Camavinga, mientras que con nueve está Tchouaméni. Bellingham y Arda Güler ya han jugado cinco finales, mientras que los que han llegado esta temporada, Mbappé y Endrick, ya suman tres.
Una generación ganadora
El Real Madrid se ha acostumbrado en los últimos años a jugar finales, a pelear por todos los títulos. Esta nueva generación de madridistas ha cogido a lo grande el testigo de los anteriores, esos que ganaron cuatro entre 2014 y 2018. Este grupo de jóvenes madridistas está educado en la victoria y las nuevas piezas que se van incorporando a este proyecto mantienen el nivel.
Ahora, el Real Madrid se ha plantado en una nueva final, donde buscan un nuevo título. Será el 26 de abril en Sevilla y el premio será conquistar una Copa del Rey, que la última vez que la ganaron fue en 2023, cuando vencieron en el estadio Olímpico de La Cartuja a Osasuna. Los blancos son plenamente conscientes de que el reto será mayúsculo, pero nadie tiene más experiencia que ellos en este tipo de citas. Y es que, la mayoría de ese vestuario sabe lo que es jugar partidos de máxima exigencia y, lo más importante, salir victoriosos.