Eder Militao hizo lo más difícil, pero la alegría le duró la friolera de tres minutos al Real Madrid. El brasileño reapareció con un golazo de cabeza que era salvador para su equipo después de cuatro meses sin jugar y los blancos soñaban con una remontada que le reenganchaba a la Liga. Vedat Muriqi rompió la ilusión madridista con un golazo en el descuento que prácticamente dejaba los tres puntos en Son Moix.
Antes, en el 41′, Manu Morlanes adelantó a los bermellones, pero la primera parte del Real Madrid fue buena en cuanto a ocasiones. Casi todas las tuvo Kylian Mbappé, que se topó una vez tras otra con un gran Leo Román, portero del Mallorca.
Sin embargo, los blancos se deshicieron en la segunda, en la que prácticamente no comparecieron con un atasco impropio de un equipo que aspira al título.
La única oportunidad de hacer gol la aprovecharon, puesto que Militao remató con todo un buen centro desde la esquina de Trent Alexander-Arnold. El Real Madrid, lejos de venirse arriba, cortocircuitó otra vez y Muriqi no perdonó.
La jugada del 2-1 empezó con Jan Virgili (1,68 metros) ganando en un salto de cabeza a Aurélien Tchouaméni (1,87) para desplazarla hacia Antonio Sánchez, que dejó en solitario al delantero kosovar.
Militao dio una pequeña dosis de ilusión
Este controló, se la puso en la diestra y batió a Lunin con un chutazo por alto para sellar el triunfo bermellón antes de romper a llorar en la celebración. Al Real Madrid se le quedó cara de tonto y ya se quedó sin tiempo para reaccionar.
Así entregó la Liga prácticamente al Barcelona y ahora depende del Atlético para aferrarse a un milagro. Si los de Simeone consiguen ganar al Barça este sábado por la noche en el Metropolitano, la distancia con el líder seguirá siendo de cuatro puntos para los blancos.