El bombazo de la oferta del Real Madrid para fichar a Julián Álvarez no ha tardado en llegar a Barcelona. Florentino Pérez prometió hacer una oferta de 150 millones de euros este martes, pero el Atlético decidió remitirse a su cláusula de 500 ‘kilos’. Un escenario que complica aún más cualquier intento del Barça por entrar en la operación.
En el entorno del Barcelona se reconoce desde hace tiempo que Julián Álvarez es uno de los grandes deseos de Joan Laporta. Durante meses se han producido gestos y movimientos alrededor del delantero argentino con la idea de abrir una vía de negociación con el Atlético y tratar de rebajar su precio a cifras más asumibles para la economía azulgrana. Incluso se contemplaban operaciones de intercambio de jugadores para abaratar el coste, pero siempre con un límite claro: no superar los 120 millones de euros. Ese techo, sin embargo, queda ahora completamente fuera de alcance con el nuevo contexto.
La situación deja al Barça con pocas opciones reales, especialmente porque la competencia con los grandes clubes europeos ya de por sí es complicada. El intento pasaba por encontrar una fórmula creativa para reducir el precio de salida, pero el escenario actual hace que esa estrategia pierda fuerza. La negativa del Atlético a abrir la puerta al Real Madrid a un precio inferior manda también un mensaje indirecto al resto de pretendientes. De hecho, el mensaje del Atlético ha sido transparente: «Ni estudiamos ni valoramos ninguna oferta por Julián Álvarez».
En definitiva, no solo el Real Madrid habría tomado la delantera con una gran oferta, sino que además las cifras que se manejan convierten el fichaje de Julián Álvarez en algo prácticamente inasumible para el Barcelona, que ve cómo una de sus grandes aspiraciones se aleja todavía más, si no es que lo estaba ya de por sí antes de que Florentino Pérez moviese ficha antes que Laporta. Si el Real Madrid se ha llevado una tremenda negativa, el Barcelona ha caído indirectamente en el mismo agujero.