La vida sigue igual para Koke, que cada ocho de enero sopla una vela más. En 2026 ya son 34 las que se posan sobre la tarta y se consumen en Arabia Saudí, en Yeda concretamente, donde el capitán del Atlético se hace mayor. El de este jueves será su derbi número 44, el que le eleva a lo más alto de la lista en lo que a derbis jugados se refiere. Supera a Ramos, con quien estaba empatado desde el pasado mes de septiembre, el día del 5-2 al Real Madrid.
«No lo he pensado, siempre es especial jugar un derbi y una semifinal porque no sabes cuándo vas a volver a jugarla. Trato de estar fuerte mentalmente, es mi mayor motivación. Y más que sea el Real Madrid no la hay», aseguró Koke el día previo a su mayoría de edad. Koke ha jugado más derbis que nadie, siendo diferencial en el último con una asistencia y gran jerarquía.
«Cada partido es diferente. Pueden pasar muchas cosas durante un partido, se puede expulsar a un jugador, puede haber una lesión y hay jugadores que están y otros no están. Cambia mucho, pero nosotros vamos a tener una idea de juego seguro. El míster nos lo va a decir y es la única manera que tenemos de ganar el partido. Vamos a dar el cien por cien o más para poder ganar», aseguró Koke.
El balance del capitán rojiblanco en estos enfrentamientos refleja la rivalidad: 13 victorias, 15 empates y 15 derrotas. El jugador es el último vestigio de la era pre-Simeone en el Atlético de Madrid. Ha disputado más de 700 partidos con el club y se ha consolidado como un símbolo de lealtad rojiblanca. Mucho ha llovido desde aquel debut contra el Barcelona de Guardiola en el Camp Nou.