El Real Madrid quiere prorrogar su semana de ensueño en el Emirates Stadium de Londres. Se enfrentan al Arsenal en la vuelta de los cuartos de final de la Champions League, sólo dos semanas antes de que el equipo masculino acuda al feudo gunner. Las de Alberto Toril llegan con parte del trabajo hecho, pero queda lo más complicado: conseguir sellar el pase a las semifinales haciendo valer el 2-0 a favor. Para ello, deberán aislarse de toda la euforia generada tras la primera victoria de su historia contra el Barcelona y focalizarse en un partido en el que se juegan mantener vivo su sueño.
El cambio de mentalidad del equipo es más que evidente. A la vista está tras los dos últimos partidos. Probablemente, los mejores que ha disputado la sección femenina hasta la fecha, tanto por entidad del rival, como por ronda competitiva. La ida de los cuartos de Champions y el triunfo en el Clásico rompieron un techo tanto moral como mental que, ahora, deberán confirmar en Inglaterra. Enfrente tendrán a un rival que se mostró inferior en Valdebebas, pero que a su vez generó problemas a las madridistas.
Aunque en este caso se hizo justicia y el buen trabajo de las blancas las llevó a llevarse la eliminatoria encarrilada para la vuelta. Al contrario de lo sucedido en otras ocasiones en partidos de altura, esta vez el vértigo no se apoderó de ellas. El Real Madrid logró ante el Arsenal una victoria importantísima, de carácter y que supuso un golpe sobre la mesa. A esto se sumaría la victoria en Montjuic, con la que nadie contaba y que llegó en un momento inesperado, pero que no hace más que lanzar las aspiraciones de las madridistas.
Ahora, en Inglaterra, deberán defender con uñas y dientes lo logrado en Valdebebas la pasada semana. Los goles de Linda Caicedo y Athenea permitieron a las blancas una cómoda ventaja de 2-0, en la que también tuvo participación clave Misa Rodríguez, evitando los cañonazos del Arsenal. En uno de los mejores partidos que se ha visto al equipo en estos años de vida, las jugadoras sacaron su mejor versión en todos los aspectos, tanto en orden defensivo, como en juego y en determinación en ambas áreas.
El Real Madrid sacó su arsenal
Alberto Toril buscará la clasificación para la semifinal de la Champions League, donde esperaría el Olympique de Lyon o Bayern de Múnich. Por el momento, la ventaja es de 0-2 para las francesas, históricas dominadoras del fútbol femenino junto con Wolfsburgo y, en los últimos años, Barcelona. Después de dejarse en el banquillo a jugadoras que se presentaban fundamentales en el último Clásico, el técnico no especulará nada ante las londinenses.
Por tanto, una Caroline Weir que ya vuelve a brillar con el Real Madrid volverá al once, después de su doblete en Montjuic tras salir desde el banquillo. Junto a ella, su mejor socia, la colombiana Caicedo. Además, Olga y Bruun también apuntan a ser de la partida, junto con Shei. La duda queda en la presencia de una Athenea que sacó su mejor versión tanto en el Di Stéfano contra las gunners como frente al Barça.
Las ‘gunners’ buscan la remontada
Por su parte, Renée Slegers espera que el terreno de juego sea un aliado en esta ocasión y dispondrá un once que podría ser más ofensivo incluso de lo habitual en busca de ese gol tempranero que reabra el cruce y lleve el nerviosismo a las visitantes. Ante el Liverpool puso de centrocampista a la española Mariona Caldentey, gris en la ida y cuyo rendimiento se perfila clave para las opciones gunners, y arriba podría juntar a Beth Mead, Frida Maanum, Chloe Kelly y Alessia Russo, una apuesta arriesgada que podría castigar el Real Madrid si logra transitar como en Montjuic.