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Milán–San Remo 2026

Monumental Pogacar: gana su primera Milán–San Remo superando a Pidcock al sprint tras sufrir una caída

Tadej Pogacar se impone al sprint a Tom Pidcock en la Milán–San Remo 2026 pese a caerse a 30 kilómetros de meta y llegar magullado

Gana la prueba por primera vez en su carrera, suma ya 11 triunfos en los monumentos y ya tiene todos menos la París–Roubaix

Pogacar retoma su reino con una exhibición histórica en la Strade Bianche

Tadej Pogacar sigue a lo suyo. Ya ni tras caerse pueden con él. En el primer monumento de la temporada, la Milán-San Remo, el esloveno se ha impuesto al sprint a Tom Pidcock. Era una de sus cuentas pendientes, una de las únicas grandes carreras que le faltaba en su palmarés y que, tras conseguirla, le acerca aún más al legendario Eddy Merckx. Totalmente magullado, tras una caída a falta de poco más de 30 kilómetros que le llevó a perder cerca de 25 segundos con los favoritos, el campeón del mundo llegó a la meta junto al británico, tras desprenderse de Van der Poel en Cipressa.

Nada más y nada menos que 11 victorias en los monumentos que suma ya este caníbal sobre ruedas. Tras la victoria en la Milán–San Remo, ha ganado ya cuatro de los cinco, faltándole solamente la París–Roubaix. En esta ocasión, Pogacar se quedó cortado, pero conectó pronto con el pelotón y no dudó en atacar en la Cipressa, donde llegó un momento en el que el otro gran favorito, Van der Poel perdió la rueda del esloveno y de Pidcock.

Pogacar ya tiene la Milán–San Remo

Arranca la primavera y, con ella, llegan las clásicas ciclistas. La primera de ellas, esta Milán–San Remo. Una carrera que se ha convertido prácticamente en una obsesión para Pogacar, puesto que es una de las pocas que le faltaba en su palmarés. Dos terceros puestos consecutivos que había sumado en las últimas ediciones, por lo que tocaba quitarse la espina. Pero no sería fácil. Si hay alguien que aprovecha este terreno para batir a Pogi es Mathieu van der Poel, uno de los únicos que, además, lo consigue.

Dos triunfos, en 2023 y 2025, que sumaba el neerlandés, lo que hacía que a esta carrera, el campeón del mundo –y de prácticamente todo– no llegara como absoluto favorito. Tras una carrera marcada por una larga fuga que fue neutralizada en el tramo final, llegó el momento marcado a fuego. Pero antes, se formaba una montonera en la que se veían involucrados Pogacar, Van Aert y Girmay, entre otros.

Esta vez no había ataque a 100 kilómetros de meta, no se iba a la aventura en solitario con media carrera por delante, pero volvía a hacer una actuación épica. Atacó en la Cipressa, llevándose con él a Pidcock y Van der Poel. Pero el campeonísimo de ciclocrós, no tenía el día y, en una de las intentonas de su rival por marcharse, perdía su rueda y la del británico y se quedaba sin opciones.

Quedaba reducida la carrera a Pogacar y Pidcock, aunque por detrás apretaba un pelotón al que le distanciaban segundos. Pese a los arranques del corredor del UAE Emirates en el Poggio di Sanremo, el inglés aguantaba estoicamente y así llegaron al final. Entonces, por detrás parecía acercarse Van Aert, que terminó entrando muy cerca de ambos en meta, y ante el riesgo de que los cogiera, el favorito lanzó el sprint a 200 metros. Parecía que Pidcock ganaba terreno al final y se impondría, pero no lo consiguió. Por fin, en la Classicissima, reina también Tadej Pogacar.