Deportes
FC BARCELONA

Las dos caras de Lamine: de estallar por el «musulmán el que no bote» a cánticos ofensivos contra el Espanyol

La doble vara de medir: de su crítica más que justificada tras el "musulmán el que no bote" a despreciar al Espanyol

Lamine Yamal desprecia al Espanyol tras ganar el derbi: «Toca tragar… como siempre»

Respeto es lo que pedía Lamine Yamal hace apenas unas semanas tras el bochornoso cántico que se escuchó en el RCDE Stadium durante el España-Egipto. El «musulmán el que no bote» fue una falta de respeto sin parangón que cayó como jarro de agua fría particularmente sobre el propio Lamine, que se encargó de dejarlo claro tanto por su reacción durante y tras el pitido final, como en sus redes poco después. La misma falta de respeto que Lamine cometió este fin de semana contra el Espanyol y su afición con su vergonzoso «a tragar».

Pese a poseer toda la razón hace unas semanas con el bochornoso cántico precisamente en el feudo del Espanyol, Lamine Yamal perdió el sentido este fin de semana. La doble vara de medir del futbolista del Barcelona fue evidente por cómo celebró la victoria de su equipo en el derbi barcelonés este pasado fin de semana donde, lejos de bailar y cantar en el Camp Nou al ritmo de cánticos en contra del club perico, dejó un recado en sus redes sociales donde demostró que también puede ser muy banal y descortés.

«No deja de ser una falta de respeto y algo intolerable», decía hace unas semanas tras vivir en sus carnes aquellos cánticos bochornosos de su propia afición, algo que cómo bien definió fue intolerable, y sobre lo que añadía que no todos eran «así». «A los que cantan estas cosas: usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas», zanjaba en un comunicado muy acertado por su parte, el mismo que ahora le deja en evidencia.

Lamine alude al respeto y la tolerancia solamente cuando le conviene, cuando actúa en su contra y no cuando la vulnera. La afición del Espanyol, que también le dedicó algún insulto, grito y chiflido desde la zona visitante.

Desde la grada del Camp Nou se escucharon durante todo el partido numerosos cánticos contra el Espanyol. Desde «puta Espanyol» a «odio al Espanyol», así como «periquito el que no bote» que le sonará al propio Lamine.