Así quedó el coche de Kiptum tras el mortal accidente
El vehículo de Kiptum quedó totalmente destrozado tras el accidente que se llevó la vida del fondista
Ya se conocen los primeros detalles del accidente de tráfico mortal que acabó con la vida del atleta y plusmarquista mundial de maratón, Kelvin Kiptum, y de su entrenador, Gervais Hakizimana. La investigación policial se encuentra en pleno desarrollo pero las primeras hipótesis apuntan a que Kiptum, que conducía el vehículo, perdió el control, se salió de la carretera e impactó con un árbol de grandes dimensiones antes de caer a una zanja.
El coche quedó absolutamente destrozado, tal y como se puede observar en la imagen que ilustra la noticia, tras el mortal suceso que se produjo en Kaptagat, en la carretera Elgeyo Marakwet-Ravine. Además, la policía ha informado de que en el coche viajaba también una tercera persona, Sharon Kosgey, que sobrevivió al accidente. La mujer resultó herida pero las fuerzas del orden consiguieron rescatarla con vida y trasladarla al hospital.
El trágico suceso tuvo lugar a las 23:00 de la noche del domingo, hora local. Tras rescatar a todos los ocupantes, el vehículo fue remolcado hasta una comisaría de policía local para «inspección y medidas policiales adicionales», según han revelado los agentes que se encuentran al frente de la investigación.
El plusmarquista mundial de maratón falleció a los 24 años como consecuencia del impacto. El atleta ya era toda una celebridad en el mundo del deporte desde que fijó el récord del mundo de maratón en dos horas y 35 segundos, era el fondista llamado a ser el primer ser humano en bajar de dos horas al recorrer los 42,195 kilómetros.
Una irrupción sorprendente
De hecho, este hito del deporte estaba programado para que se produjese en el maratón de Rotterdam el próximo mes de abril, para lo que Kiptum estaba entrenando a fondo. En el horizonte, la segunda gran cita del año era el duelo generacional con Kipchoge en los Juegos Olímpicos de París. Nada de eso podrá ocurrir ya.
El mito de Kiptum ha acabado casi antes de comenzar. El atleta keniata apareció de la nada, con 18 años, en una media maratón en su país natal. Hasta entonces nadie había tenido noticias de él. Su secreto no era otro que hacer kilómetros y kilómetros sobre el asfalto, nada de entrenar en pista. La adaptación a las zapatillas con muelles y de peso ínfimo fue uno de los secretos para que pudiera recorrer más distancia que sus rivales en las preparaciones de los grandes maratones.
Sin embargo, cuando se le preveía una gran carrera por delante, de repente desapareció. Estuvo tres años sin competir, quiso aprender el oficio de electricista para encontrar un trabajo que pudiera ayudar económicamente a su familia, que vivía de labrar el campo de sol a sol. Pero en ese momento llegó la oferta para participar en la maratón de Valencia y que le cambió la vida.
Llegó a la ciudad del Turia para debutar en la distancia, hasta entonces nunca había corrido tantos kilómetros de forma oficial y ya rozó el récord del mundo. En su tercera participación maratoniana, lo pulverizó. Fue en Chicago hace apenas cuatro meses y todo el mundo quedó asombrado con su capacidad. Parecía imbatible, hasta que un accidente de tráfico ha acabado con esta leyenda del deporte con tan solo 24 años.
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