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Si tu nevera acumula agua o hielo en la pared trasera, descubre por qué ocurre y qué debes hacer para evitar que el problema vaya a más

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La acumulación de hielo en la pared trasera del frigorífico no es un simple problema estético, sino que también puede afectar al correcto funcionamiento. Cuando se forma una capa de hielo, el electrodoméstico debe hacer un mayor esfuerzo para mantener la temperatura deseada y, por ende, el consumo se dispara. Asimismo, la presencia de hielo reduce el espacio disponible para guardar los alimentos; si están demasiado juntos o bloquean las salidas de aire, la circulación del frío puede empeorar, obligando al sistema de refrigeración a realizar un esfuerzo adicional.

A largo plazo, un funcionamiento anómalo favorece el desgaste de algunos componentes y aumenta el riesgo de averías. Asimismo, hay que prestar atención al agua que se produce cuando el hielo se derrite. Si el sistema de drenaje no funciona correctamente, pueden aparecer fugas o acumulaciones de agua que pueden llegar a afectar a componentes eléctricos. Por otro lado, cuando se abre la puerta con mucha frecuencia, puede entrar más humedad en el interior y favorecer la formación de escarcha.

Por qué se acumula agua o hielo en la parte trasera del frigorífico

Una de las causas más habituales es una temperatura demasiado baja. Si el frigorífico enfría más de lo necesario, la humedad presente en el interior puede congelarse al entrar en contacto con las superficies más frías. Para evitarlo, conviene comprobar el termostato y mantener la temperatura recomendada, que oscila entre tres y cinco grados.

Los hábitos de uso también influyen en la aparición de hielo. Guardar comida caliente directamente en el frigorífico, por ejemplo, puede aumentar la humedad del interior y favorecer la condensación. Cuando esta humedad entra en contacto con las zonas más frías, puede terminar congelándose. Lo más aconsejable es esperar a que los alimentos se enfríen antes de guardarlos, siempre respetando las normas de seguridad alimentaria y sin dejarlos demasiado tiempo a temperatura ambiente.

Otro aspecto que conviene revisar es el estado de las juntas de las puertas. Cuando la goma está deteriorada, deformada o no cierra correctamente, puede entrar aire caliente y húmedo del exterior. Al enfriarse, esa humedad favorece la formación escarcha y hielo en determinadas zonas. Una manera sencilla de comprobar el cierre consiste en colocar un billete entre la puerta y el marco y cerrarla. Si puedes sacarlo sin apenas resistencia, es posible que la junta no selle bien.

La distribución del aire frío también resulta fundamental. Las neveras cuentan con ventiladores y conductos que permiten repartir el frío de manera uniforme, pero si las salidas de aire quedan bloqueadas por recipientes o alimentos, la circulación puede verse dificultada y provocar diferencias de temperatura en el interior. Para evitarlo, es recomendable no colocar productos delante de las rejillas y dejar suficiente espacio entre los alimentos para facilitar el paso del aire.

Por último, hay que tener en cuenta el sistema de descongelación automática. La mayoría de modelos tienen un mecanismo que elimina periódicamente la escarcha que se acumula en determinadas partes del circuito de refrigeración. Si alguno de sus componentes falla, el hielo puede empezar a acumularse progresivamente.

Soluciones

Para evitar que se forme hielo en la pared trasera del frigorífico, es fundamental adoptar una serie hábitos de uso y mantenimiento. Lo primero y más importante es comprobar si la goma de las juntas de la puerta está limpia, flexible y en buen estado. Un cierre defectuoso permite la entrada de aire caliente y húmedo, lo que favorece la aparición de escarcha.

Por otro lado, los expertos recomiendan mantener el frigorífico entre tres y cinco grados. En cuanto a la distribución de los alimentos, cabe recordar que cada zona de la nevera presenta unas condiciones de temperatura distinta:

En ningún caso se deben apoyar los recipientes directamente contra la pared trasera ni bloquear las salidas de aire, ya que esto sólo va dificultar la refrigeración y favorecer la acumulación de humedad en determinadas zonas. Por último, el mantenimiento es clave; limpiar el interior, comprobar que el orificio de desagüe no está obstruido y seguir las indicaciones del fabricante.