Curiosidades
Citas célebres

La reflexión de Cervantes, en el prólogo de El Quijote, sobre la riqueza: «La abundancia de las cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen»

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Cuando pensamos en grandes reflexiones filosóficas nos vamos a clásicos griegos como Platón, pero lo cierto es que tenemos citas muy profundas de genios mucho más cercanos. Por ejemplo, de Miguel de Cervantes.

Y es que el escritor español dejó una reflexión que sigue de actualidad sobre el valor que damos a las cosas en el prólogo de la segunda parte de El Quijote: «La abundancia de las cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen».

Y es que Miguel de Cervantes no sólo está hablándonos de dinero, sino de la manera en que el exceso puede volver invisible incluso a aquello que tiene valor. Él lo escribió en el momento en que presenta a don Quijote y advierte que no quiere alargar eternamente las aventuras del hidalgo.

Miguel de Cervantes defendió que la abundancia arruina hasta lo que tiene valor

En El Quijote hay refranes que todavía usamos y frases que deberíamos aplicar en nuestro día a día. Es el caso de «La abundancia de las cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen».

En pocas palabras Cervantes relaciona el valor de algo y la facilidad con que lo tenemos delante. Cuando una cosa escasea, solemos mirarla con más atención. Cuando abunda demasiado, incluso si es buena, corremos el riesgo de dejar de apreciarla.

Miguel de Cervantes no dice que lo abundante sea malo ni desprecia lo bueno. Lo que defiende es que la repetición, el exceso o la disponibilidad constante pueden reducir la estima que damos a las cosas.

De hecho eso es lo que consigue que encaje tan bien con la idea de que no toda riqueza aumenta automáticamente el disfrute. A veces, tener demasiado cerca lo valioso acaba convirtiéndose en un problema.

Qué significa la cita de Cervantes dentro del prólogo de ‘El Quijote’

La reflexión aparece al final del prólogo de la segunda parte. Cervantes explica que entrega un don Quijote salido del mismo artífice y del mismo paño que el primero, pero también avisa de que el personaje queda finalmente muerto y sepultado.

La razón es que Cervantes había visto cómo otro autor se atrevía a continuar la historia de don Quijote. Por eso su cierre tiene algo de defensa literaria y de decisión definitiva.

No quiere que cualquiera siga levantando nuevos relatos sobre su criatura. Bastan los ya escritos. Bastan esas «discretas locuras», como las llama, sin necesidad de entrar otra vez en ellas.

Cita de Cervantes.

Y es que «La abundancia de las cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen» es una defensa de que, hasta un personaje tan genial como don Quijote, puede acabar agotando al lector si se multiplica sin medida.

Quién fue Miguel de Cervantes más allá de ‘El Quijote’

Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares, probablemente el 29 de septiembre de 1547, y murió en Madrid el 22 de abril de 1616. Su vida no fue la de un escritor encerrado siempre entre papeles.

De hecho, participó en la batalla de Lepanto en 1571, donde recibió heridas en el pecho y en una mano, origen del apodo de Manco de Lepanto.

También acabó preso en Argel. Fue capturado en 1575 cuando regresaba desde Nápoles a España y pasó casi cinco años cautivo, con varios intentos de fuga.

Publicó La Galatea en 1585 y, por supuesto,  la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha en 1605 y la segunda en 1615. Entre ambas aparecieron las Novelas ejemplares, en 1613.