Curiosidades
Frases para la Historia

La profecía de Napoleón que anticipó el despertar de una superpotencia: «Dejad que duerma, porque cuando despierte, el mundo temblará»

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Pocas frases históricas han envejecido de una manera tan llamativa como esta del emperador Napoleón Bonaparte sobre el futuro de una gran potencia asiática. La idea de un país aparentemente dormido que algún día despertaría para transformar el equilibrio mundial encaja hoy con una realidad geopolítica completamente distinta a la de principios del siglo XIX. Sin embargo, detrás de esta célebre profecía existe también una historia mucho más sorprendente.

Una frase convertida en profecía

«Dejad que China duerma, porque cuando despierte, el mundo temblará». La frase de Napoleón Bonaparte se utiliza para describir el potencial que ya podía representar China mucho antes de convertirse en una de las grandes potencias mundiales. La imagen resulta especialmente poderosa porque el país asiático pasó de encontrarse sometido a enormes dificultades durante los siglos XIX y XX a convertirse en uno de los principales centros económicos y tecnológicos del planeta.

Napoleón Bonaparte sí que comprendía que China poseía una dimensión, una población y unos recursos capaces de alterar el equilibrio entre las grandes potencias. El mensaje de esta frase ha terminado describiendo uno de los mayores cambios geopolíticos de la historia contemporánea, que habla del despertar de una potencia que ya no puede ser ignorada por el resto del mundo.

Y el mundo cambió

Lo fascinante de esta frase es que Napoleón sí que supo acertar  extraordinariamente con lo que el país asiático sería próximamente. China cuenta actualmente con una de las mayores economías del mundo, una enorme capacidad industrial y tecnológica y un peso decisivo en el comercio internacional.

Su transformación ha sido especialmente visible durante las últimas décadas. El país pasó de ser considerado principalmente una economía en desarrollo a competir en sectores estratégicos como la fabricación de vehículos eléctricos, las baterías, las telecomunicaciones, la inteligencia artificial y las energías renovables. La propia evolución del país ha hecho que aquella metáfora del «despertar» vuelva periódicamente al debate internacional.