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Poner corchos en las macetas: para qué sirve y por qué cada vez más gente lo está haciendo

Cuidar las plantas dependiendo de algunas especies no siempre es fácil, pero siempre se puede recurrir a trucos de jardinería que parecen una tontería hasta que los pruebas. Y uno de los más virales consiste en poner corchos en las macetas. No es algo nuevo, pero en los últimos años se está viendo cada vez más, sobre todo entre gente que tiene plantas en casa y busca soluciones fáciles sin complicarse demasiado.

Al final, la idea consiste en algo tan sencillo como no tirar los corchos de las botellas y reutilizarlos para lograr algo que puede que no lo sea pero sí que se convierte en uno de esos pequeños cambios que, con el tiempo, se notan.  Además, encaja bastante con esa forma de cuidar plantas sin gastar de más. Nada de productos raros ni soluciones complicadas, sino algo básico, directo y que cualquiera puede hacer en casa sin tener experiencia. De hecho, muchas veces estos trucos funcionan precisamente porque no complican lo que ya es sencillo. Y en el caso del de los corchos te explicamos ahora para qué sirve y cómo se aplica.

Para qué sirven los corchos en una maceta

El corcho no alimenta la planta ni hace que crezca más rápido por sí solo sino que en realidad, su función es mejorar cómo se comporta la tierra dentro de la maceta ya que muchas veces el problema no es la planta, es el sustrato. Se apelmaza, se encharca o se seca demasiado rápido. Y ahí es donde el corcho ayuda un poco a equilibrar todo eso. No soluciona todo, pero sí corrige algunos de los fallos más comunes.

Al meter corchos, la tierra queda más suelta. No se compacta tanto y eso hace que el agua circule mejor. Puede parecer un detalle menor, pero no lo es. Cuando el agua no se queda estancada, las raíces lo agradecen bastante y la planta responde mejor con el paso de los días.

Menos agua acumulada 

Si hay algo que suele fastidiar plantas en casa es el exceso de agua que hace que al final las raíces acaben mal. Por este motivo los corchos en la base pueden ser una buena solución ya que facilitan que el agua baje y no se quede acumulada en el fondo. Es como darle una salida más fácil al exceso de agua.

También ayudan a que la tierra no se seque tan rápido

Aquí está la parte curiosa. Porque, aunque ayudan a drenar, también hacen que la humedad se mantenga un poco más estable. No es algo inmediato, pero se nota en cómo aguanta la tierra entre riego y riego. No es que retengan agua como una esponja, pero sí evitan cambios bruscos. Y eso, en plantas de interior o macetas pequeñas, se agradece bastante. Sobre todo en verano o cuando hace calor dentro de casa.

Un pequeño truco para las plagas

Otra cosa que hace bastante gente es usar los corchos por arriba, cubriendo la tierra. No es obligatorio, pero puede ayudar en algunos casos, especialmente cuando se trata de tod esos bichitos que salen en la tierra húmeda. Los típicos mosquitos pequeños que aparecen sin saber muy bien por qué. Con los corchos, lo tienen un poco más difícil para asentarse. Debemos aclarar que no es una solución definitiva si ya hay una plaga, pero como prevención funciona bastante bien. Y además tiene otro efecto: protege un poco la superficie de la tierra, sobre todo cuando da el sol directo.

Cómo usar el truco de los corchos en las plantas

Se pueden poner enteros en el fondo de la maceta antes de echar la tierra, que es lo más fácil y lo que hace la mayoría.O también se pueden cortar en trozos y mezclarlos con el sustrato. Así quedan repartidos y ayudan a que la tierra esté más suelta en general. Es una opción algo más trabajada, pero tampoco requiere mucho esfuerzo. Y otra posibilidad es dejarlos por encima, como una capa, de modo que no hace falta cubrir todo, con unos cuantos trozos es suficiente para notar el efecto. Eso sí, hay algo básico que no cambia y es que la maceta tiene que tener agujeros abajo. Si no, da igual lo que pongas dentro, el agua se va a quedar igual.

Un gesto simple que cada vez hace más gente

Al final, lo curioso de todo esto es que algo tan simple esté funcionando tan bien. No es caro, no es complicado y no requiere experiencia. Es de esas cosas que pruebas casi por curiosidad y acabas manteniendo. Está claro que no va a cambiar una planta de un día para otro, pero sí ayuda y eso, en jardinería, ya es bastante. Por eso cada vez más gente guarda los corchos en lugar de tirarlos y con ello puedes ayudar a que tus plantas vivan mucho mejor.