Curiosidades
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Éste es el motivo por el que las monedas tienen rayas en el canto: casi nadie lo sabe pero Isaac Newton tiene mucho que ver

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

¿Alguna vez te has preguntado por qué las monedas tienen rayas en el canto? Se trata de un detalle al que no solemos prestar atención, pero en realidad tiene una razón histórica que guarda relación con Isaac Newton. Conocido por sus aportaciones a las matemáticas y a la física, también fue responsable de la Casa de la Moneda británica, donde se le encomendó una misión crucial para el futuro del país: convertir en una moneda fiable y estable la libra esterlina. A finales del siglo XVII, el 20% de las monedas en circulación en Londres eran falsas o manipuladas, lo que suponía un problema enorme para la economía nacional.

En aquella época, las monedas de oro y plata no eran completamente uniformes. Existían pequeñas diferencias en el troquelado dependiendo del lugar y del sistema de fabricación utilizado. Los falsificadores aprovecharon esta falta de homogeneidad para aplicar una técnica muy sencilla pero efectiva: limar ligeramente los bordes de las monedas y extraer pequeñas cantidades de metal precioso sin que la alteración resultara evidente a simple vista. Posteriormente, ese metal se fundía para acuñar nuevas monedas o fabricar distintos objetos. De este modo, las piezas auténticas iban perdiendo parte de su valor real de forma progresiva. Cuando Isaac Newton detectó este problema, decidió buscar una solución innovadora.

La razón por la que las monedas tienen rayas en el canto

Newton comprendió que el punto más vulnerable estaba precisamente en el canto de las monedas, una parte a la que casi nadie prestaba atención pero que los falsificadores aprovechaban constantemente, y decidió añadir rayas, inscripciones o grabados en el borde para que cualquier intento de limado pudiera detectarse de inmediato.

A finales del siglo XVII comenzó a implantarse esta medida, incorporando estrías y textos alrededor del canto de las monedas con el objetivo de impedir este tipo de fraude. Desde entonces, el borde dejó de ser una zona neutra y pasó a convertirse en un importante elemento de seguridad que, con distintas variantes, ha llegado hasta la actualidad.

Aunque hoy en día las monedas ya no están fabricadas principalmente con oro o plata, las rayas en el canto continúan teniendo una función muy importante. Para las personas con discapacidad visual, distinguir el valor de las monedas sería mucho más complicado si todas fueran idénticas al tacto. Por ello, durante la creación del euro en la década de los 90, el Banco Central Europeo (BCE) colaboró con la Unión Europea de Ciegos (UEC) para diseñar monedas y billetes que facilitaran su identificación a las personas con problemas de visión.

«Un diseño que responda a las necesidades de los invidentes o personas con problemas de visión responde también a las necesidades de los demás ciudadanos», explica el Banco Central Europeo. Cada moneda en euros cuenta con un diseño específico en el canto para facilitar su identificación. Las monedas de 2 euros incorporan caracteres grabados en el borde, mientras que las de 1 euro alternan zonas muy finas con tres secciones lisas.

Por su parte, las monedas de 50 y 10 céntimos presentan un canto con festón fino; las de 20 céntimos combinan un borde liso con siete acanaladuras; las de 5 y 1 céntimo tienen el canto completamente liso; y las de 2 céntimos incluyen una ranura continua alrededor de todo el borde.

Conmemorativas y de colección

Las monedas conmemorativas son monedas destinadas a la circulación y cuentan con curso legal en toda la zona euro. Estas piezas presentan una cara nacional distinta a la habitual, aunque mantienen la cara común europea. Además, únicamente pueden emitirse en formato de 2 euros y cada Estado miembro tiene permitido lanzar hasta dos monedas conmemorativas al año.

Asimismo, estas monedas tienen un volumen máximo de emisión limitado y se crean para conmemorar acontecimientos históricos, culturales o personalidades destacadas. En el caso de España, la primera moneda conmemorativa en euros estuvo dedicada al IV centenario de la primera edición de «El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha». En la zona euro, se han emitido conjuntamente cinco monedas conmemorativas en todos los países:

Mientras, desde enero de 2004, se denominan monedas de colección en euros aquellas que no están destinadas a la circulación, acuñadas normalmente en metales preciosos, con un valor nominal y diseño diferente de las destinadas a la circulación. Además, deben diferir perceptiblemente de las que circulan en, al menos, dos de las siguientes tres características: color, peso y diámetro; y no tienen un canto perfilado con festón fino ni forma de «flor española», según el Banco de España.