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Adiós a los cabeceros de siempre: los expertos en interiorismo confirman su sustituto en 2027 y es más elegante y cómodo

El dormitorio es una de las estancias de la casa en las que más buscamos sentirnos cómodos y, aunque la cama es la gran protagonista, el cabecero también ha tenido siempre un papel importante. De madera, tapizado, de fibras naturales o incluso de hierro, durante años lo normal ha sido colocar este elemento detrás de la cama para proteger la pared y, de paso, completar la decoración. Sin embargo, las tendencias de interiorismo están cambiando también esta parte del dormitorio.

De hecho, de cara a 2027, la pared que se encuentra detrás de la cama gana protagonismo y comienza a asumir la función que hasta ahora tenía el cabecero tradicional. La idea consiste en revestirla con madera, paneles textiles, pintura o materiales con textura para crear una cabecera integrada. Una solución que permite transformar por completo la habitación sin tener que añadir otro mueble y que puede resultar especialmente interesante cuando el dormitorio no es demasiado grande.

Adiós a los cabeceros de siempre: los expertos en interiorismo confirman su sustituto en 2027

No significa que vayamos a dejar de ver cabeceros en los dormitorios, pero sí que cada vez existen más alternativas. Y una de las que está ganando terreno consiste en utilizar toda la pared de la cama como parte de la decoración, en lugar de limitar el cabecero al ancho del colchón. Al eliminar una pieza independiente y trabajar directamente sobre la pared, el dormitorio puede verse más despejado y la zona de la cama queda integrada en el conjunto. Algo que puede funcionar especialmente bien en habitaciones pequeñas, en las que no siempre tenemos demasiado espacio para añadir muebles.

Además, esta tendencia no obliga a utilizar un material concreto. Podemos encontrar paredes revestidas con paneles de madera o listones verticales, pero también soluciones textiles, pintura en colores diferentes al resto del dormitorio o acabados que imitan la piedra o el cemento. La elección dependerá del efecto que queramos conseguir y del estilo de la habitación. Los panelados de madera son una de las opciones que más presencia están teniendo. Permiten cubrir únicamente la zona de la cama o extenderse por buena parte de la pared, haciendo que sea la propia superficie la que enmarque el espacio de descanso.

Una forma de dar más amplitud al dormitorio

Prescindir de un cabecero convencional tampoco significa dejar completamente vacía la pared. De hecho, ocurre prácticamente lo contrario. Esta superficie se convierte en uno de los elementos principales de la habitación y permite jugar mucho más con los materiales, los colores y las proporciones. Podemos, por ejemplo, colocar listones de madera desde el suelo hasta el techo, revestir solamente la parte inferior o utilizar paneles textiles. Otra posibilidad mucho más sencilla es recurrir a la pintura y marcar con un color diferente la zona correspondiente a la cama.

Los tonos claros pueden ayudar a mantener la luminosidad, mientras que una madera oscura, una pintura intensa o un revestimiento con textura puede hacer que todas las miradas se dirijan hacia esa pared. No existe, por tanto, una única manera de aplicar esta tendencia. También podemos hacer que la cabecera se extienda de un extremo a otro. De este modo deja de estar limitada visualmente a la cama y puede integrar las mesillas y las lámparas, consiguiendo que todo el conjunto tenga una mayor continuidad.

Los paneles textiles pueden resultar más cómodos

La madera no es la única posibilidad. Si además de cambiar la estética buscamos mantener la comodidad que proporciona un cabecero tapizado, podemos recurrir a paneles textiles o superficies acolchadas colocadas directamente sobre la pared. De esta manera seguimos teniendo una superficie blanda detrás de la cama para apoyarnos, pero el diseño puede extenderse mucho más allá de los límites del colchón. Es una opción especialmente interesante para quienes acostumbran a leer, ver la televisión o utilizar el móvil sentados en la cama.

Los textiles también aportan una sensación más cálida al dormitorio y permiten jugar con diferentes colores y acabados. Además, las superficies acolchadas pueden ayudar a amortiguar el sonido, algo que puede contribuir a conseguir una habitación más agradable para el descanso.

Cómo aplicar esta tendencia sin hacer una gran reforma

Cambiar la pared de la cama no tiene por qué significar meterse en una obra complicada. Todo dependerá del acabado que elijamos. Pintarla de otro color es probablemente la opción más sencilla, pero también existen paneles y revestimientos que permiten modificarla sin necesidad de realizar una gran reforma. Si disponemos de algo más de espacio podemos optar por listones de madera o paneles con volumen, mientras que en un dormitorio pequeño puede bastar con pintura o un revestimiento fino. De este modo, la idea se puede adaptar tanto al tamaño de la habitación como al presupuesto disponible.

Y aunque las tendencias para 2027 apuntan hacia dormitorios en los que la pared cobra cada vez más importancia, el cabecero tradicional no tiene por qué desaparecer. Lo que está cambiando es la forma de entender esta parte de la habitación. Madera, tejidos, pintura o revestimientos permiten integrar la cabecera en la propia pared, ganar sensación de amplitud y conseguir un dormitorio diferente sin necesidad de colocar el cabecero de siempre.