Pablo Motos (61 años), presentador de ‘El Hormiguero’: «No tienes segunda opción porque si fracaso arruino a mi familia, tenía tics en la boca y me salían granos del miedo»
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Pablo Motos, presentador de El Hormiguero, declaró detalladamente en una entrevista para el podcast Tengo un plan su calvario físico y de extrema presión psicológica que sufrió en sus primeros pasos como productor televisivo. A sus 61 años, el comunicador valenciano recordó que para poner en marcha la primera temporada del formato de Antena 3 tuvo que solicitar un crédito millonario para contratar a su productora. «Empezamos a hacer El Hormiguero; quieren que lo haga, y entonces contrato a 1 productora y la productora no hacía más que putearme», detallaba Motos.
Una deuda millonaria
Harto del trato que recibía como cliente de una productora que contrató Pablo Motos, decidió un paso decisivo en su carrera que salpicaría su vida personal en el caso de que saliese mal. «Que el cliente soy yo, que no podéis estar dándole dinero diciéndole a la gente que no le pagáis 1 taxi o que no pagáis 1 DVD, que soy el cliente, y 1 día me cansé y dije: pues hasta aquí».
Tras salir de su acuerdo con la promotora, decidió apostarlo todo por su proyecto, donde no habría un plan B. «Si me equivoco, me equivoco yo; y si triunfo, triunfo yo. Cuando no tienes una segunda opción, no hay opción». Para poder financiar su nuevo proyecto, tuvo que «meterse» en un crédito que podría poner en peligro la situación económica de su familia. «Si fracasa, arruino a mi familia y a la siguiente generación, porque nos metimos en 1 crédito de muchísimo dinero».
«¿Cómo me van a contratar a mí?»
Ante tal inversión de dinero, la presión psicológica que evitaba el presentador era descomunal. «Sufrí como 1 perro, tenía tics en la boca, 1 presentador con tics en la boca que se le cerraba 1 ojo y le salían granos de repente, de los nervios y del medio», se dibujaba Motos en ese momento donde su futura estaba en el aire. A raíz de ello se preguntaba: «¿Cómo me van a contratar a mí? ¿Para qué voy a salir ahí haciendo muecas?»
A pesar de los nervios y la presión, el valenciano nunca dejó de confiar en sí mismo: «El nivel de esfuerzo tenía que ser 100». Pese al calvario físico inicial, el programa se convirtió en el formato estrella de la televisión en España, consolidando a Motos como uno de los productores y presentadores más influyentes y mejor pagados de la industria.