Alfonso Mañas, escritor, desmonta el mayor mito de ‘La Odisea’: el caballo de Troya nunca fue un caballo
La película 'La Odisea' se está convirtiendo en todo un éxito de taquilla en las salas de cine
Están surgiendo algunas polémicas por su supuesta falta de rigor histórico y de algunos personajes
El episodio del caballo de Troya es uno de los más espectaculares de la cinta

La película La Odisea de Christopher se está convirtiendo en todo un éxito de taquilla en las salas de cine de todo el mundo. Aunque la mayoría de las críticas son buenas, también están surgiendo algunas polémicas por su supuesta falta de rigor histórico y la falta de algunos personajes principales como los dioses Zeus y Poseidón. Una de estas críticas viene del escritor Alfonso Mañas que es el autor del libro La Odisea. La realidad tras el mito que se ha fijado en el episodio del caballo de Troya. El escritor está convencido de que no era realmente un caballo.
El episodio al que se refiere el escritor Alfonso Mañas es cuando en el poema clásico de La Odisea de Homero se cuenta que los griegos construyeron un gran caballo de madera para ganar la guerra de Troya y Odiseo y sus soldados se escondieron dentro para entrar a la ciudad amurallada para no ser descubiertos. Los troyanos abrieron las puertas de la ciudad creyendo que era un regalo de victoria y Odiseo y sus hombres salieron del caballo cuando se hizo de noche y lograron conquistar la ciudad. El caballo de madera de la película de Nolan es espectacular y es uno de los episodios principales de la cinta.

¿Qué ocurre en el episodio del caballo de Troya?
Hace unos días el escritor Alfonso Mañas declaró en una entrevista en la SER que está convencido de que el caballo de Troya no era un caballo, sino que realmente era un barco. «Desde la antigua Grecia hay filósofos griegos que decían que era un barco y que no tenía sentido que fuera un caballo», ha explicado el escritor.
La razón por la que se ha pensado siempre que era un caballo, según el escritor, está relacionada con un error de interpretación de Homero que acabó pasando de generación en generación hasta llegar a nuestros días. Según Alfonso Mañas después de la guerra de Troya surgieron diversos cantos de gesta en los cuales «los soldados que volvieron de la guerra, o los hijos de los mismos, comenzaron a componer sus cantos. Cantos orales sobre un mito, como en nuestro caso tenemos el canto del mío Cid».
En esa época el ejército que se rendía tenía que dejar riquezas al vencedor y, según este escritor, les dijeron que las habían colocado en un barco de origen fenicio conocido como Hippos originario del siglo XII antes de Cristo y cuya proa era una cabeza de caballo. «Se supone que esas riquezas que ponen los griegos cuando fingen retirarse las ponen en ese barco-caballo», ha explicado el escritor.
Para Alfonso Mañas en ese momento es cuando se empezó a difundir el error de traducción ya que los autores que componían los poemas llamaban al barco Hippos. «Cuando Homero, siglos después, consulta esos poemas, los junta todos. Había algunos sobre Diomedes, otros sobre el caballo, otros sobre Aquiles… Y Homero coge todos esos poemas y los cose juntos, pero probablemente él pensaba que Hippos era un caballo real», corrobora el escritor.
Además, el escritor ha añadido lo siguiente: «No tenía sentido que fuera un caballo de madera. Eran guerreros que habían ido ahí con una flota. Tenían carpinteros navales, sí, y sabían hacer barcos, pero hacer caballos era una estructura bastante extraña. No tendría sentido». También el escritor ha comentado que los caballos de madera se regalaban a los niños, por lo que hubiese podido ser considerado una ofensa. «Sería tan absurdo como regalarles hoy en día un osito de peluche», ha concluido el escritor. Por lo tanto el escritor está convencido de que era un barco no un caballo.

El caballo de la película de Christopher Nolan
Lo que está claro es que el director británico quería que esa escena fuese espectacular. Y la verdad es que lo consigue porque la imagen de ese enorme caballo encabritado medio hundido en la arena es impresionante. Por lo que ha trascendido este fue uno de los pasajes del relato épico que le costó más adaptar Nolan según explicó en una entrevista en The Independent: “Pensé mucho en el caballo de Troya y en cómo representarlo para que pareciera creíble”. “Llevo veinte años con la imagen de ese caballo hundiéndose en la arena”, añadió el director británico.
En esta misma entrevista también habló de otro de los episodios más impresionantes de la película: el encuentro de Odiseo y sus hombres con Circe, papel que ha interpretado la actriz Samantha Norton y que tiene un gran componente de terror: «Soy un gran admirador del género. Creo que es el más visceral y, en cierto sentido, el más puramente cinematográfico, porque busca impactar al público de forma directa con el sonido y la imagen. Le pedí a mi equipo de efectos especiales y visuales que lograra ese efecto, y encontró soluciones increíbles. Eso nos permitió filmar a Samantha completamente inmersa en su personaje, y fue electrizante verla actuar».
Las escenas en las que la bruja Circe convierte en cerdos a sus soldados son terroríficas y también para muchos espectadores de la más complicadas de olvidar junto con las del cíclope o los monstruos del acantilado.