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Sin volante, sin pedales y con inteligencia artificial: así es el Tesla Cybercab de Elon Musk

tesla taxi cybercab
(Foto: Tesla)
Rocío Álvarez
  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

El sueño de Elon Musk de convertir a Tesla en mucho más que un fabricante de coches eléctricos acaba de dar un paso decisivo. El Cybercab, el robotaxi completamente autónomo de la compañía, ya ha comenzado a prestar servicio comercial en Austin, Texas, y lo hace con una propuesta tan radical como reconocible: no hay volante, no hay pedales y tampoco hay conductor. El vehículo está concebido desde el principio para que sus ocupantes sean únicamente pasajeros, mientras la tecnología se encarga de llevarlos a su destino. A esta apuesta por la conducción autónoma se suman además Grok, la inteligencia artificial de xAI, y Starlink, la conectividad por satélite de SpaceX.

Un coche pensado para que nadie conduzca

El Cybercab no es simplemente un Tesla convencional al que se le ha añadido un sistema de conducción autónoma. Su planteamiento es completamente diferente. El vehículo ha sido diseñado desde cero para funcionar sin intervención humana y, por eso, prescinde de elementos que hasta ahora parecían imprescindibles en cualquier automóvil: volante y pedales.

El habitáculo cuenta con sólo dos plazas y una gran pantalla central, en línea con la idea de que el usuario no necesita controlar el coche en ningún momento. Tesla pretende así convertir cada unidad en una pieza de su futura red de robotaxis, capaz de recoger pasajeros y desplazarlos de forma autónoma.

El proyecto no es nuevo. Musk lleva años prometiendo una revolución de este tipo y llegó a plantear que Tesla tendría alrededor de un millón de robotaxis circulando en las carreteras en 2020. La realidad ha necesitado bastante más tiempo, pero el lanzamiento comercial del Cybercab supone ahora el primer paso tangible hacia aquel objetivo.

 

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Grok se convierte en copiloto, aunque no haya conductor

Una de las particularidades más llamativas del Cybercab es que Tesla no se limita a introducir conducción autónoma. También incorpora tecnologías procedentes de otras compañías del ecosistema de Musk.

El vehículo integra Grok, el asistente de inteligencia artificial desarrollado por xAI, que permite interactuar mediante voz con el coche. La intención es que el pasajero pueda comunicarse con el sistema durante el trayecto y utilizar la IA como asistente a bordo.

La otra gran incorporación llega desde SpaceX. Tesla ha comenzado a integrar Starlink en el Cybercab, con un sistema instalado directamente en el vehículo. La conexión por satélite está pensada para mantener una conectividad de alta capacidad incluso en lugares donde las redes móviles pueden ser insuficientes.

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(Foto: Tesla)

Tesla ya lo está probando con pasajeros

El salto más importante se produjo en septiembre de 2026, cuando Tesla puso en marcha el servicio comercial del Cybercab en Austin. Los usuarios pueden solicitar el robotaxi a través del sistema de Tesla y elegir entre el Cybercab de dos plazas y un Model Y dentro del servicio.

El despliegue, eso sí, todavía es reducido. Tesla ha registrado alrededor de 45 Cybercabs en Texas, por lo que está muy lejos de la escala masiva que Musk ha planteado para su negocio de robotaxis. La compañía tampoco ha detallado todavía con precisión cuántas unidades pretende poner en circulación a corto plazo.

La prueba real no está siendo completamente limpia. Las primeras experiencias han mostrado desplazamientos suaves y cómodos, pero también algunas decisiones de conducción extrañas, esperas prolongadas y problemas puntuales durante los trayectos.

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(Foto: Tesla)

Un desafío también para los reguladores

La ausencia de volante y pedales convierte al Cybercab en un desafío para las normas de seguridad actuales. Buena parte de la legislación estadounidense está construida alrededor de vehículos que cuentan con controles físicos para que una persona pueda hacerse cargo de la conducción.

La NHTSA, la agencia estadounidense encargada de la seguridad vial, ya ha iniciado una revisión sobre aproximadamente 1.000 Cybercabs para analizar su cumplimiento de las normas federales. Tesla está intentando avanzar mediante una vía regulatoria que ha generado dudas entre especialistas, precisamente porque el coche rompe con algunos de los requisitos tradicionales de los vehículos convencionales.

Además, el Cybercab tendrá que demostrar que su sistema autónomo puede enfrentarse de forma segura no sólo a las situaciones ideales, sino también a imprevistos, tráfico complejo y comportamientos difíciles de anticipar.

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(Foto: Tesla)

El precio sigue siendo una de las grandes incógnitas

Musk había planteado desde la presentación del Cybercab un objetivo especialmente ambicioso: fabricar un robotaxi mucho más barato que los Tesla actuales y situar su precio por debajo de los 30.000 dólares, que equivaldrían aproximadamente a 25.500 euros al cambio.

Sin embargo, esa cifra corresponde al objetivo anunciado para el modelo y no debe confundirse con un precio oficial de venta en España. Tesla todavía no ha confirmado cuándo podría llegar el Cybercab a Europa ni cuál sería su precio final en el mercado español.